1er. Libro: La brecha urbana

Síntesis realizada por Zulma Martinez
Síntesis del libro: “LA BRECHA URBANA, COUNTRIES Y BARRIOS PRIVADOS” De Maristella Svampa. Claves para todos.


Maristella Svampa: Licenciada en Filosofía por la Universidad Nacional de Córdoba y Doctora en Sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París.

INTRODUCCION

A mediados de los 90 se fue acentuando una creciente brecha social entre, por un lado, un conjunto reducido de ganadores que logro acoplarse exitosamente al modelo neoliberal y, por otro, un conglomerado de perdedores, marcado por el descenso social y la descalificación laboral. El resultado fue la profundización de la distancia existente entre las diferentes clases sociales y la emergencia de nuevas formas de diferenciación al interior de éstas.

El pasaje a un modelo aperturista basado entre otras cosas en la reducción de las funciones del estado a partir de la privatización de sus áreas mas importantes implico un vaciamiento de las instituciones publicas. Dentro del nuevo modelo el estado resignó el rol que había ejercido como regulador y proveedor de bienes y servicios básicos. Esta política termino por generar un efecto cascada afectando en los diferentes niveles el proceso de producción de la cohesión social, así como la ineficacia de las instituciones públicas para garantizar la protección y la seguridad que reclaman diferentes sectores de la sociedad.

En este contexto se produce un notorio aumento de las desigualdades sociales y de un proceso de privatización general de la sociedad donde la segregación espacial encontró su mayor impulso. En este marco de desprotección y desregularización, se fue difundiendo un sentimiento de inseguridad y de fragilización de los lazos sociales.

CAPITULO UNO.

“LAS NUEVAS URBANIZACIONES PRIVADAS”

El pasaje a un nuevo tipo urbano

En las últimas décadas, la entrada acelerada a un nuevo tipo societal trajo como consecuencia la instalación de un modelo de exclusión social definido por el aumento de las desigualdades y la polarización social. Una de las expresiones más claras de esta dinámica global excluyente fue la consolidación de un nuevo patrón socio espacial.

Estos cambios socioespaciales están presentes en diferente grado en todas las sociedades. El actual proceso urbano ha sido descripto como el desplazamiento de un modelo de ciudad abierta, básicamente europeo, centrado hacia un régimen de ciudad cerrada, mas asociado al tipo norteamericano

Mientras en ciertos casos el nuevo patrón socioespacial vino a profundizar los fenómenos de segregación social y urbana preexistente, en otros se creó las condiciones económicas y sociales para su puesta en marcha.

En América latina la fractura urbana constituye una marca de origen, con el proceso de urbanización, la fractura social se tradujo en formas especificas de segregación: a través de la emergencia de verdaderos ghettos de pobreza (villas miserias, callampas, favelas o cualquiera sea su nombre en distintos puntos del continente); por otro lado, mediante la autosegregación residencial de las clases altas y medias altas.

En Argentina, a diferencia de otros países del continente la autosegregación de las clases medias superiores es un fenómeno más reciente. Para comprender el impacto que esta nueva lógica de ocupación del espacio produjo en nuestro país es necesario tener en cuenta los cambios que se han dado en términos de patrón socioespacial, de modelos de desarrollo y de lógica de integración social.

En relación al patrón socioespacial, entre 1940 y 1960 es decir durante la primera etapa del modelo desarrollista populista, caracterizado por la industrialización sustitutiva y una política redistributiva, la lógica de ocupación de la periferia estuvo orientada hacia la incorporación de los sectores populares a través de una política de loteos económicos. La expansión de la periferia condujo también a la consolidación de barrios precarios, autoconstruidos con escasa o nula presencia de infraestructura y servicios. En consecuencia, la nueva lógica de ocupación del espacio urbano, operada en los ´90, se llevo a cabo sobre una trama urbana ocupada tradicionalmente por los sectores populares.

En Argentina, la nueva configuración espacial, ilustrada por la expansión de countries y barrios privados da cuenta de dos fenómenos mayores: por un lado, participa de una lógica global, por el otro al acentuar los procesos de fragmentación y dualización social.

Del club de campo a las nuevas urbanizaciones privadas.

Las urbanizaciones privadas constituyen el fiel reflejo y consecuencia de las nuevas brechas sociales abiertas por el modelo neoliberal. No debemos olvidar que los countries o clubes de campo tienen una historia anterior en nuestro país. Fueron concebidos originariamente como segunda residencia, esto es para el fin de semana o las vacaciones, los clubes de campo fueron durante décadas espacios de sociabilidad privativos de la elite.

En los años ´70 se registro un primer boom inmobiliario, que tendría como promotor exclusivo a una franja exitosa de la clase media-alta, entre ellos empresarios y profesionales, esta clase social era portadora de un estilo de vida más relajado que buscaba trasladar las comodidades de la ciudad al entorno del club de campo (pavimentación de calles, red de cloacas, gas natural). En este periodo la expansión del fenómeno Country no fue ajena al sentimiento de inseguridad que atravesaba una parte de las clases altas, a raíz de la ola de secuestros a empresarios nacionales y extranjeros.

Una nueva historia de las urbanizaciones privadas comienza a fines de los años ´80 y da cuenta de una verdadera transformación del modelo procedente, tanto respecto de la multiplicación de la oferta residencial, el cambio y la ampliación del perfil social y generacional de los habitantes, como de las formas de sociabilidad y modelos de socialización resultantes. Nos encontramos frente a un nuevo estilo de vida.

En la actualidad existen mas de 600 emprendimientos que incluyen una variedad de ofertas inmobiliarias, entre barrios privados, countries, condominios, dúplex. Esta es una modalidad urbana que alcanza a las principales ciudades del país (Córdoba, Rosario, Mendoza), el 90 % de las urbanizaciones se encuentran en los alrededores de Buenos Aires. De estas últimas la mayoría están concentradas en el partido de Pilar. Si el fenómeno se inicia a fines de los ´80 (varios de los nuevos countries, más exclusivos, empezaron a construirse luego de la hiperinflación de 1989), la expansión de este tipo de urbanizaciones privadas se vio beneficiada por la creciente comercialización de lotes que tuvo lugar a partir de 1996, que planteo menores restricciones para ser propietario, así como por la simultanea ampliación de la red vial (el Acceso Norte, el Acceso Oeste. La Autopista Buenos Aires-La Plata.


Tipos de urbanizaciones privadas.

Las urbanizaciones privadas cuentan con una oferta muy diversificada que incluye countries; barrios privados; chacras de varias hectáreas; residencias en megaemprendimientos o pueblos privados y de manera más reciente, condominios o dúplex.

Todas estas urbanizaciones tienen en común el cerramiento perimetral y la seguridad privada. Sin embargo, las diferencias son notorias: mientras que los residentes de los barrios privados, los condominios y los dúplex solo comparten la seguridad privada; los habitantes de los countries y de los megaemprendimientos y chacras cuentan con una variada infraestructura social y deportiva. La heterogeneidad de la oferta se vincula con el tipo de destinatario al cual va dirigido.

Los countries o clubes de campo cuentan con un equipamiento deportivo diversificado (básicamente tenis, golf y natación). En algunos casos cuentan también con escuelas, capilla religiosa y comercio dentro del perímetro del club. En la actualidad solo viven en los countries aquellos que cuentan con altos ingresos, ya que incluye altas expensas, y en la mayoría de los casos una cuota de ingreso, cuyo valor varía.

Los barrios cerrados o privados constituyen la oferta mas difundida entre las urbanizaciones privadas. En los años ´90 estuvieron en el centro de la expansión inmobiliaria los barrios de pequeñas dimensiones, cuyo valor clave reside en la seguridad. Su destino privilegiado fueron las clases medias en ascenso.

Los barrios de chacras es modalidad que virtud de su extensión y sus características propone un plus respecto del estilo de vida del tradicional country o del nuevo barrio privado al ofrecer una síntesis d la imaginaria rural por la conjugación de historia, folklore, ecología.

Los mega emprendimientos llamados también Pueblos privados, Ciudad satélite o ciudad –pueblo, tuvieron un impulso importante a fines de los ´90. Se trata de urbanizaciones integrales cuidadosamente planificadas. En Argentina Existen varios proyectos de megaemprendimientos, entre ellos Nordelta, Ayres del Pilar, Estancias del Pilar, Pilar del Este. El mayor de todos es Nordelta situado en la zona de Tigre.

En los últimos años de la década de los ´90, comenzaron a difundirse los condominios y dúplex, viviendas más económicas que comparten el cerramiento y la seguridad, en perímetros muy pequeños y con escasos o nulos espacios de recreación. Dentro de esta modalidad hay que incluir las torres-countries que son urbanizaciones que combinan infraestructura propia de los clubes de campo (espacios verdes y recreativos), con propiedades en torres se departamentos.

Hay que agregar que esta nueva periferia se presenta en forma de red o archipiélago conformando una serie de manchas de mayor o menor densidad, según los casos en la trama urbana. Podemos distinguir tres categorías diferentes: la primera adquiere la forma de una red densa y bordea los grandes corredores viales, en la cual barrios privados y countries aparecen articulados entre si. Esto sucede en Pilar, en la zona norte del conurbano Bonaerense. Una segunda categoría ilustra una red más dispersa y de menor tamaño donde los barrios privados y condominios aparecen insertos o muy bien conectados con los centros urbanos preexistentes. Una tercera categoría que incluye countries más recientes y algunos barrios privados que se hallan lejos de los corredores principales y, al mismo tiempo poco conectados con las localidades cercanas.

El encuadre legal: las insuficiencias del marco regulatorio.

Los acelerados cambios introducidos por todas estas nuevas formas de habitar pusieron en evidencia la insuficiencia del marco regulatorio existente, a lo que se sumó la inexistencia de un encuadre legal unívoco. Así la ausencia deliberada del Estado fue sustituida por el dinamismo incontrolado de las fuerzas económicas, encaminado a lograr una mayor rentabilidad para sus inversiones inmobiliarias.

Los protagonistas de la segregación espacial.

¿Quienes son los actores centrales que han protagonizado esta huida hacia counties y barrios privados? ¿Es un fenómeno privativo de las clases altas o alcanza a otros sectores sociales?

Los protagonistas centrales de la segregación espacial son los matrimonios jóvenes, entre 30 y 45 años, con hijos en edad escolar. En el centro de este nuevo estilo de vida encontramos un tipo de familia joven y lineal, cuya preocupación central es la socialización de los hijos en un contexto de seguridad. En las urbanizaciones privadas actuales predomina un modelo moderno de pareja, donde es frecuente encontrar que ambos conjugues desarrollen actividades laborales.

Resulta difícil establecer una correlación lineal entre tipos de urbanización privada y sector social, el fenómeno segregación social comprende grupos sociales heterogéneos, desde las clases altas y medias-altas consolidadas, para countries antiguos y recientes, y ciertos barrios privados, hasta fracciones exitosas y ascendente de las clases medias urbanas, para los barrios privados.

Es posible establecer una escala, de arriba hacia abajo contemplando la combinación de capital económico, capital cultural y capital organizacional (carrera laboral y relaciones sociales). En el escalón más alto encontramos empresarios que además de contar con un importante capital económico y una densa red de relaciones sociales, tienen estudios universitarios. En orden descendente le siguen los profesionales independientes que cuentan con cierto capital económico. Luego se ubican aquellos profesionales en relación de dependencia con cargos gerenciales y altos salarios, sobre todo en empresas multinacionales. Por debajo de ellos es posible situar un sector conformado por cuadros administrativos, con capital organizacional, empleados jerárquicos por ejemplo agentes de publicidad, inmobiliarios, típicos sectores medios en ascenso. Por ultimo, existe un grupo menos de comerciantes exitosos, muchos de los cuales provienen de las zonas de influencia de dichos emprendimientos, y que mayoritariamente pertenecen a las clases medias en ascenso.



CAPITULO DOS

CLASES SOCIALES Y DIFERENCIACION SOCIAL.

En la Argentina de los últimos 30 años todos los grupos sociales sufrieron grandes transformaciones. Desde el punto de vista político y cultural, lo más notorio de los ´90 fue que las clases altas fortalecieron su confianza de clase, al encontrar en su adversario histórico, el peronismo, un aliado inesperado. En este nuevo contexto, de alta rentabilidad económica y de fuerte afirmación política, la elite tuvo sin embargo, que resignar ciertos criterios relativos al nivel social, para aceptar la entrada de “nuevos ricos” que el régimen menemista, del cual ella era socio fundamental, iba generando.




Sociabilidad de las clases altas y estrategias de distinción.

En primer lugar se elaborara una topología para analizar las formas de sociabilidad de las diferentes clases sociales. Así, las clases altas desarrollan un fuerte colectivismo práctico, contrariamente las clases medias se caracterizan por un discurso individualista pero también por un individualismo práctico (visible en una movilidad social ascendente, mediante el esfuerzo individual). El colectivismo práctico que señalan como típico de las clases altas, aparece ilustrado en una serie de estrategias sociales encaminadas a la conservación y reproducción social.

Estas practicas incluyen desde los deportes exclusivos, realizados colectivamente, hasta los lugares de encierro –como los clubes selectos y hoy las urbanizaciones privadas-, abarca también la elección de las instituciones educativas, en fin tiende a incluir la gestión del mercado matrimonial, a través del encuentro concertado de los hijos, desde una edad temprana, en fiestas y recepciones cuidadosamente planificadas. El resultado de este estilo de vida es una sociabilidad homogénea, intensa, de carácter mundano que va adquiriendo rasgos comunitarios, a través de la contigüidad e interpretación de los círculos sociales. Los countries tienden a desarrollar una identidad definida producto d una larga trayectoria asociativa, visible en pautas culturales y sociales comunes, que se expresan en las condiciones de admisión, a través de un código de restricciones, generalmente no escrito pero suficientemente reconocido por todos.

A las condiciones de admisión no escritas, suele añadirse el pago de una cuota social de ingreso, especie de matricula que va de los 5 mil dólares hasta los 30 mil dólares, para los más exclusivos. Estos valores han disminuido luego de la devaluación.

Asimismo, la necesidad de mantener el nivel social termina por conciliarse con el ingreso de los nuevos ricos, personajes casi siempre `provenientes del mundo empresarial, la farándula y el deporte.

Es necesario distinguir los countries más antiguos (década del ´30 y los del ´70), que no siempre aúnan trayectoria con prestigio social, de aquellos más recientes (década de los ´90), pues algunos de ellos más exclusivos y lujosos acumularon rápidamente prestigio social. Esto se explica por el hecho de que, mientras los countries antiguos tienden a ser más heterogéneos desde el punto de vista socio-económico, los más recientes están destinados exclusivamente a las clases altas y medias- alta. El resultado de estas transformaciones evidentes fue la rápida recomposición del espacio, caracterizado por una reestratificación jerárquica.

El proceso de expansión de los ´90 produjo una importante transformación en los countries, pues condujo a pensar al espacio de recreación, antes restringido al fin de semana, como un estilo de vida permanente, fuertemente protegido (seguridad privada). En esta década los countries antiguos y prestigiosos desarrollaron una política de expansión, para lo cual adquirieron, predios vecinos, que fueron rápidamente loteados y vendidos. Así el boom inmobiliario desencadeno una fuga hacia delante, que genero la necesidad de marcar un cuidadoso equilibrio entre estrategias comerciales y estrategias de distinción. Por ejemplo, para adaptarse a la nueva ola, algunos countries optaron por flexibilizar el pago de la cuota de ingreso; en otros se disminuyo el monto de la misma.



Los círculos del paraíso

En los barrios privados salvo en aquellos que presentan un carácter muy exclusivo, residen sobre todo las clases medias-altas y las clases medias en ascenso. En realidad es conveniente insertar a los barrios privados de los años ´90 dentro del conjunto de las nuevas urbanizaciones privadas, lo que apunto a producir estilos de vida estandarizados, condensados en determinadas formulas que sintetizaban la nueva calidad de vida, en términos de seguridad y contacto con la naturaleza.

En este sentido podemos distinguir 2 formatos diferenciados: en un primer nivel encontramos el estilo de vida verde, que imita claramente aquel de las clases medias-altas suburbanas norteamericana y que apunta a las clases medias, medias-altas y reafirma la vida en contacto con el verde: la naturaleza; y un segundo nivel que corresponde al de la ruralidad poética que suele caracterizarse por lo tierno y delicado, aludiendo a la vinculación con el pasado rural del país, y tiene como destinatario a las clases altas y medias-altas consolidadas. Este último modelo alude al campo y su expansión. Su ilustración más clara son los nuevos barrios de chacras, que apuntan a recrear parte del estilo de vida propuesto por las clases altas: así extensión, pasado criollo, ecología e intimidad se conjugan en un estilo reservado solo para unos pocos..

La seguridad como marca de status.

La seguridad es cada vez más un estilo de vida. Los enclaves fortificados que se expandieron durante los años de oro del menemismo, basados en la seguridad privada, fueron configurando un estilo de vida que trajo consigo nuevas marcas de estatus. La seguridad misma se convirtió, cada vez más en la marca de la diferenciación social. Aún antes de que la problemática de la inseguridad estuviera en el centro de la agenda política, la exaltación de la seguridad intramuros se había convertido en un elemento clave del estilo de presentación de los residentes hacia fuera en los barrios privados. Era frecuente que los residentes manifestaran un sentimiento notorio de libertad.

Es importante mencionar una de las consecuencias que a nivel psicológico trajo aparejado este estilo de vida centrado en la seguridad. Este nuevo modo de habitar implico la puesta en acto de una frontera espacial, produciendo una rotunda separación entre el adentro y el afuera. La rigidez de esta frontera espacial acentuó los contrastes sociales ya existentes, desdibujando los matices propios del espacio urbano abierto: así, hacia adentro se extiende el espacio cerrado, seguro y protegido; pero hacia fuera, el espacio abierto aparece como inseguro y desprotegido.


La relación con el proletariado de servicios

Una particularidad de las urbanizaciones privadas es que se han constituido en una suerte de escenario privilegiado de las nuevas relaciones sociales entabladas entre agentes situados en posiciones contrapuestas: por un lado, exitosos profesionales y empresarios, representantes de las franjas ganadoras; por otro lado, un proletariado de servicios, verdaderos servidores de la clase de servicio en cuestión.

En efecto tanto los countries como los barrios privados han generado gran cantidad de pequeños servicios: proveedores que vienen de localidades vecinas, jardineros, plomeros, empleadas domesticas, niñeras y trabajadores de empresas constructoras, pasan por el control e ingresan diariamente por la entrada de servicios. Las nuevas urbanizaciones privadas, son generadoras de empleo y en algunos casos motores importantes del desarrollo comercial del entorno.

Muchos tienden a minimizar que por un lado la mayoría de los empleos generados son precarios, en negro y escasa calificación y también que la elección de personal recae en gran parte sobre agencias o empresas, por lo cual el proletariado de servicios no necesariamente pertenece a la zona de influencia. Por otro lado a pesar de que el discurso de directivos y publicistas sobre todo después de 2001 se centra en que la mejor garantía de seguridad es dar trabajo a gente de la zona, a nadie escapa que el eslabón fundamental de esta relación mercantil entre residentes y trabajadores de servicio es la desconfianza. Esto se manifiesta en el control cotidiano que sobre ellos realiza el servicio de vigilancia a la entrada y salida del trabajo.
Hacia adentro, otra de las notas más relevantes respecto de los trabajadores es la
tendencia a hacer explícitamente visible el carácter mercantil de la relación social. Por ello, el personal aparece rigurosamente uniformado, el objetivo es el establecimiento de un registro inequívoco que separe los “iguales” (los residentes) de los “diferentes” (los empleados). Así a diferencia de la ciudad abierta, que combina los espacios de mezcla con aquellos de la diferenciación social, las urbanizaciones privadas buscan reproducir la jerarquía de roles y posiciones.

CAPITULO TRES

LAS DIMENSIONES DE LA HOMOGENIEDAD SOCIAL.

El alcance de la sociabilidad del “ENTRE-NOS”

La tendencia de la sociabilidad homogénea debe ser contextualizada en el marco del nuevo entramado urbano, si bien es cierto que la lógica del proceso actual apunta a la constitución de verdaderos enclaves fortificados que facilitan la sociabilidad del “entre-nos”, y se articulan con otros enclaves, con múltiples servicios que incluyen instituciones educativas, centros de comercialización y consumo. Es así que se va configurando un nuevo entramado socioespacial, una red con grados de homogeneización importante.

Las urbanizaciones privadas son espacios de organización y construcción de un orden familiar, donde la socialización de los chicos, aparece como el eje central de preocupación. El tipo de socialización que promueve este estilo de vida, dentro de un ambiente protegido y homogéneo, y que muchos denominan “modelo de la burbuja”, acentúa la tendencia a la homogeneidad social, y al mismo tiempo, disminuye y transforma el contacto con seres diferentes.

Por lo general las familias son absolutamente conscientes del encapsulamiento. Por ello son numerosos los residentes que aluden a la irrealidad o artificialidad del modelo. Así este estilo de vida, facilita la implementación de un modelo de socialización caracterizado por la “autonomía hacia adentro”, esto es, una libertad protegida, garantizada –mediante seguridad privada- que genera al mismo tiempo una “dependencia hacia fuera”. “Puertas adentro”, este modelo de la autonomía protegida presenta ventajas inmediatas, favorece una independencia precoz, por lo que los padres se ven liberados de ciertas obligaciones tradicionales que acompañan a la crianza de los niños. Al mismo tiempo dentro del espacio protegido los niños disfrutan de grandes márgenes de libertad, y en un contexto de confianza. Sin embargo, esta autonomía precoz provoca situaciones de riesgo y efectos colaterales, tanto a mediano como corto plazo.

Entre estas consecuencias indeseadas, la que mas llama la atención son los episodios de vandalismo infantil. Lo novedoso en la actualidad es la precocidad con la cual se vienen manifestando estas conductas en niños, que desde muy pequeños, tienen la posibilidad de circular a cualquier hora, sin control de la familia por los lugares protegidos. La dinámica de este nuevo modelo plantea un problemático desequilibrio que se instala tanto en el exceso como en el déficit: exceso por la explosión de libertad en un entorno hiper- protegido, y, que hace que se adelanten las etapas; déficit, que se apoya en un modelo que favorece el debilitamiento del control familiar.

“Puertas afuera”, el modelo genera una mayor dependencia de los hijos en relación con los controles familiares hasta bien entrada la adolescencia. Por ello es normal encontrarse con niños y adolescentes ya crecidos que una vez que trasponen las fronteras del country o del barrio privado, no saben desenvolverse de manera autónoma. El modelo de autonomía protegida puertas adentro no genera en los niños ningún tipo de destreza o defensa que los ayude a desenvolverse con un grado de autonomía relativa en espacios heterogéneos, confusos, ruidosos como los de cualquier gran ciudad del mundo contemporáneo.


La constitución de círculos homogéneos.

La socialización en la homogeneidad se ve reforzada por el tipo de experiencia que aporta la escuela. La expansión de barrios privados y countries en la región del Conurbano Bonaerense ha sido acompañada por la instalación de numerosos colegios bilingües. La zona con mayor oferta educativa es la del partido del Pilar. Es importante distinguir dos tipos de establecimientos: los que se encuentran en las cercanías de las urbanizaciones privadas y aquellos que se encuentran en el interior del predio.
La constitución de círculos sociales con una clara tendencia a la homogeneización emerge como prueba inevitable de este modelo de socialización.

En términos más generales la brecha urbana plantea de manera ejemplar el impacto que los nuevos procesos sociales han tenido sobre la gestión de la distancia social. Es así como hoy vemos que el temor al espacio abierto en tanto lugar “no protegido” cada vez más desregulado, encuentra su expresión máxima en la gran ciudad y el espacio público, y va configurando una sensación de angustia o miedo ante los espacios despejados, como las plazas, las avenidas, patología que es más una enfermedad de clase de la que parecen estar exentos aquellos que viven la ciudad como oportunidad de supervivencia.



Este nuevo estilo de vida implica la puesta en acto de fronteras físicas y rígidas que establecen una clara separación entre el adentro y el afuera: esto significa que por un lado, existen zonas altamente reguladas (el espacio cerrado y protegido) y, por el otro, zonas desreguladas (el espacio abierto, desprotegido). Esta división trae aparejada la interiorización de un código binario que alentado por el contraste social reorganiza la vida cotidiana y la relación con los otros, diferencia el “nosotros” de los “otros; los “iguales” de los “diferentes”.


CAPITULO CUATRO


LA VIDA EN LOS COUNTRIES Y BARRIOS PRIVADOS DESPUES DE 2001.

De la euforia neoliberal a la gran incertidumbre.

La historia de la expansión de countries y barrios privados ha conocido diferentes etapas, cada una de las cuales expresan una correspondencia entre los comportamientos sociales y el modelo socio-económico.

Hubo un primer momento entre 1994 y 1998, en el cual se registró un éxodo hacia las nuevas urbanizaciones privadas, íntimamente asociada con la dinámica vertiginosa y radical que caracterizó la implementación del modelo neoliberal en nuestro país, en la que se sobreactuaron las oportunidades (calidad de vida propuesta) y los riesgos (la inseguridad de la ciudad abierta). Este primer éxodo se vio favorecido tanto por la ampliación de los corredores viales –que facilitó el acceso a las nuevas urbanizaciones, como por la posibilidad de financiamiento bancario, convertibilidad mediante.

Entre 1999 y 2001, el panorama fue cambiando, ya que la crisis del modelo económico puso en evidencia la inestabilidad e incertidumbre de las situaciones y posiciones de los actores, aún entre aquellos que se habían constituido en ganadores del nuevo modelo, sobre todo en los sectores sin capital económico propio.


2001-2002: las dimensiones de la crisis.

El estallido del modelo de convertibilidad a final del año 2001 actualizo algunos viejos temores pero también trajo otros, materializados luego en la devaluación, y el aumento de la desocupación y la pobreza.

El colapso comenzó amenazando especialmente a aquellos sectores sociales que se habían beneficiado con el auge de los créditos en dólares, muchos de los cuales, además vieron retenidos sus depósitos y pesificados sus ahorros bancarios. Sin embargo el nuevo cuadro estuvo lejos de provocar un abandono generalizado de countries y barrios privados. En realidad, fueron pocos los que regresaron a la ciudad abierta, ya que al evaluar el costo del estilo de vida Country, y en un marco de restricciones económicas.

Durante 2002, las urbanizaciones privadas atravesaron su punto más bajo en el mercado. Este mismo año fue para los countries y barrios privados, el año de “el Gran Miedo”. En efecto, luego de la ola de saqueos de diciembre de 2001, entre enero y mayo de 2002, circuló el rumor de que grupos de saqueadores habían intentado copar countries y barrios privados, y que una invasión no sólo era posible sino también inminente. Ahora bien, aunque sólo en algunos countries “el Gran Miedo” tuvo una expresión exacerbada, la mayoría de las urbanizaciones privadas tomaron sus prevenciones.

En rigor, la hipótesis del saqueo o de la invasión carecía de toda base de sustentación real. Tampoco ninguna agrupación piquetera había contemplado tal posibilidad. Esto quiere decir que el rumor fue muy probablemente alimentado por sectores interesados en realizar buenos negocios con la problemática de la inseguridad.

Durante el año 2002 la vigilancia privada se convirtió en un servicio en alza y sus consultas se incrementaron un casi 100%. Las medidas de seguridad se reforzaron y las precauciones se hicieron más estrictas.


El miedo a la disolución social.

¿Acaso fue todo producto de la exageración de los medios de comunicación? ¿O fue sólo una invención de policías y agentes de seguridad con interés de aumentar sus ganancias? En realidad, tal manipulación fue posible porque en la base existe un componente psicológico esencial relacionado con las materias primarias de los miedos que puede activarse en situaciones de grandes crisis, que vienen acompañada por el fantasma de la disolución social.

Argentina ha vivido dos situaciones límite que pusieron en acto la experiencia de disolución del vinculo social: La primera fue en 1989, con la hiperinflación, que desencadenó una ola de saqueos a supermercados y provocó la salida anticipada de Raúl Alfonsín; la segunda fue en diciembre de 2001, con el colapso del modelo de convertibilidad, que desembocó en nuevos saqueos y, en las jornadas del 19 y 20 de diciembre que obligaron a la renuncia de Fernando de la Rúa y abrieron un nuevo escenario político.

Así, en la Argentina contemporánea el temor a la disolución social encuentra su materialización dramática en los saqueos a los supermercados, que constituyen por ello mismo la base para la manipulación del Gran Miedo..


La reafirmación del modelo asistencial

Una vez disipado el Gran Miedo, quedó más palpable que nunca el temor cotidiano a los robos y secuestros. Hubo importantes inflexiones visibles en cuatro estrategias: la primera consistió en reforzar la seguridad; la segunda, en fortalecer la acción social en las zonas de influencia, sobre todo en lo barrios linderos o cercanos más precarios; la tercera, en adoptar un perfil bajo, tratando de no hacer gala de lujo con autos descomunales o joyas valiosas. Finalmente, la estrategia fue privilegiar a la gente de la zona a la hora de incorporar trabajadores para los diferentes servicios que requieren las urbanizaciones privadas.

La historia de los countries está asociada al modelo clásico de asistencia. Cuando los clubes de campo eran concebidos como residencias secundarias y todavía era inimaginable un futuro de pobreza y segregación socio-espacial en Argentina, las llamadas “damas de la caridad” organizaban fundaciones, cuya finalidad era realizar actividades de beneficencia en conexión con las parroquias de la zona. Fueron ellas las encargadas de introducir y difundir en los countries la figura de la caridad como pauta cultural de los sectores altos y medios altos.

Gran parte de las instituciones educativas privada y en algunos casos estatales han incorporado la tarea solidaria a sus actividades extracurriculares. El objeto se esta acción se inscribe en una tensión originaria que atraviesa el modelo de socialización propio de estas urbanizaciones: entre la irrealidad que viven los niños residentes un countries y barrios privados, en medio de la homogeneidad social, y la realidad del exterior que da cuenta de las diferencias sociales y la existencia de la pobreza.


Hacia una realpolitik

Luego de la crisis las clases altas argentinas multiplicaron las guardias y los acompañantes, al tiempo que optaron por adoptar una estrategia de bajo perfil. Algunos se resignaron a guardar sus autos lujosos en el garaje y prefirieron moverse en autos más económicos para no llamar la atención. Pero, a medida que el Gran Miedo se fue disipando y los individuos comenzaron a adaptarse al nuevo contexto de inseguridad económica- financiera, no fueron pocos los que decidieron invertir en la compra de inmuebles-por ejemplo aquellos que recuperaron parte de sus ahorros- comenzaron a invertir en la compra de lotes en barrios privados consolidados, cuyos precios habían sufrido una gran caída pero que durante 2003 y 2004 irían recuperando parte del valor que habían tenido durante la época de la convertibilidad.

Finalmente también en este periodo comenzaron a difundirse una serie de hechos que ponían en evidencia las falencias de los dispositivos de seguridad al interior del predio, actualizando la pregunta acerca de quién vigila a los vigiladotes, en el resonante caso García Belsunce.


La consolidación de la brecha urbana.

En el año 2003 se inició una nueva etapa, la estabilización económica y política que comenzó a perfilarse desde mediados de 2003 constituyó un nuevo incentivo para un estilo de vida que como en otros países llegó para quedarse, como el fiel reflejo de las nuevas brechas sociales instaladas por el modelo neoliberal. Por eso mismo, la etapa actual es una fase de consolidación del modelo.

Una de las características esenciales de esta etapa es que las elecciones de los residentes se orientan sobre todo aquellas urbanizaciones integrales (megaemprendimientos), y a aquellos barrios cerrados y countries más consolidados. Otro elemento fundamental a la hora de elegir es la calidad de los accesos. Así, algunas zonas se vieron beneficiadas por la apertura de nuevos corredores viales.

La (in) seguridad en el ojo de la tormenta

La crisis generalizada abierta en diciembre de 2001 implicó un deslizamiento importante: el pasaje a un nuevo umbral cargado de significaciones sociales y políticas.

En primer lugar la crisis y el agravamiento de la miseria colocaron a la sociedad toda en una suerte de gran tembladeral, que acentuó la fragilidad de las situaciones y la inestabilidad de las posiciones sociales. En segundo lugar, la experiencia de la crisis fue de un nivel tal que puso al desnudo y frente a toda la sociedad, el alcance de la mutación llevada a cabo durante los ´90. En realidad la crisis había terminado por instalar una nueva lógica social que mostraba abiertamente las consecuencias perversas de dicha mutación.

El legado de la crisis afirma que ninguna sociedad con aspiraciones de integración y justicia social, puede construirse sobre la base de la exclusión de una parte de ella. Y que la demanda de seguridad, reducida a una concepción negativa, terminó por imponerse sobre cualquier anhelo de igualdad. La seguridad se constituyó en un bien caro y preciado, cuya posesión marca diferentes categorías de ciudadanos y fronteras sociales.