martes, 29 de mayo de 2012

Síntesis del primer libro a debatir el martes 5 de junio

Malvinas y Petróleo: Una historia de Piratas
FEDERICO BERNAL
Capitulo Uno: UN POCO DE HISTORIA
En su primer capítulo Federico Bernal expone un breve resumen de las casi desconocidas negociaciones sobre la cuestión Malvinas.
La desmalvinizaión de la historia resulta crucial para el establecimiento de una estrategia política, ideológica y diplomática tendiente a recuperar nuestra soberanía sobre las islas, eliminar la amenaza geopolítica en el plano militar y frenar la exploración y futura explotación de recursos naturales en nuestras islas.
Parte 1: En el año 1947, la delegación argentina formuló una declaración, donde establecía que “La República Argentina no reconoce la existencia de colonias o posesiones de países europeos y agrega que reserva y mantiene intactos legítimos títulos y derechos de la República Argentina a las Islas Malvinas, Islas Georgia del Sur, Islas Sandwich del Sur y tierras incluidas en el Sector Antártico”.
 En el año 1948 la Argentina volvió a reafirmar sus legítimos títulos sobre las Islas y sus dependencias.
Allí se creó por Resolución una Comisión Americana de Territorio Dependientes, la cual diferenciaba entre territorios ocupados y coloniales. El archipiélago de las Malvinas, conjuntamentamente con Belice y la zona americana, fueron insertadas con el primer grupo.
El 26 de marzo al 7 de abril de 191 se votó una Resolución que expresaba la necesidad de tener en cuenta los “intereses de los habitantes” en el proceso de mejoramiento de su desarrollo político.
Parte 2: Al constituirse la Organización de las Naciones Unidas, el Gobierno inglés registró las islas como “territorio sin gobierno propio, bajo administración británica”, las registró dentro de la lista de territorios no autónomos que se obligaba a descolonizar.
El 14 de diciembre de 1960, en las Naciones Unidas se aprobó la Resolución 1514, denominada “Declaración sobre la concesión de la Independencia a los países y pueblos coloniales”. Esta resolución ofrecía a la Argentina la oportunidad de tratar la cuestión de las Malvinas en este ámbito multilateral.
Con la designación del doctor Miguel Ángel Zavala Ortiz como Canciller en 1964, la Argentina inició una acción diplomática tendiente a lograr una resolución de las Naciones Unidas referidas al tratamiento de las Islas Malvinas y sus dependencias. “Declaración sobre la concesión de las Independencia a los países y pueblos coloniales”. El objetivo argentino propuesto por Zavala Ortiz era:
a)     Obtener el restablecimiento de la unidad territorial de la Argentina, mediante el reconocimiento de los derechos soberanos sobre las Malvinas.
b)     Oponerse a todo intento que por vía de la autodeterminación de los colonos de dichas Islas, se propusiera una independencia.
c)      Conseguir que el Subcomité III recomendase específicamente la adopción de adopción de alguna resolución que abriese el camino hacia el primero de esos objetivos.
El principio de la “integridad territorial” sobre la “autodeterminación” ha sido siempre un argumento clave en la tesis argentina.
El primer gran alegato argentino sobre Malvinas fue en 1964, estableciendo:
·        Gran Bretaña se encontraba en Malvinas por un acto de fuerza.
·        Las Islas fueron descubiertos por navegantes españoles.
·        En 1749, cuando Gran Bretaña envió la primera expedición las Islas Malvinas no podían considerarse cosa de nadie, pues pertenecía a España.
·        La Argentina tomó posesión de las Islas como heredera de España y en 1823 el Gobierno de Buenos Aires designó Gobernador de las Islas a Don Pablo Areguati.
·        El Tratado de Amistas, Comercio y Navegación de febrero de 1828, suscripto entre la Argentina y Gran Bretaña, no contiene ninguna reserva de este país sobre las Malvinas.
·        En 1833 la corbeta Clio se presentó en Puerto Soledad y desalojó el destacamento argentino haciendo “responsable a Gran Bretaña por el despojo y de la violación de los respetos debidos a la República. Al año siguiente ocuparon todo el archipiélago.
Parte 3: la “Autodeterminación de la Población” y de la “Integridad Territorial”, es un conflicto de principios por el que transitaría el debate argentino-británico sobre la soberanía de las Islas.
Inglaterra trataba en todo momento de bilateralizar la cuestión postergando y obstaculizando el tratamiento en las Naciones Unidas. En 1964 el señor King volvió a reiterar a la tesis británica: “corresponde a los pobladores de las Islas Malvinas decidir su propio destino conforme lo dispone. Insistió además que el Reino Unido solo aceptaba que las partes tuvieran una serie de charlas junto con los malvineros, para que n se deterioraran las relaciones entre ambos gobiernos. En 1965, la primera Resolución de las Naciones Unidas referidas al tema Malvinas.
La mismo resolución “reconocía la existencia de una disputa entre los gobierno del Reino Unido y la Argentina acerca de la soberanía sobre las Islas Malvinas, invitando a los gobiernos a proseguir son demora las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica al problema”.
El principio de la “Integridad territorial” triunfaba sobre el derecho a la “autodeterminación”. Merced a esta resolución y solo como consecuencia de ella, el gobierno de Londres se avino por primera vez a negociar con nuestro país. La disputa tendría así, por primera vez, la obligación de buscar una solución a ella.
Parte 4: Los representantes argentinos siempre actuaron con el objetivo de lograr declaraciones que reiteraran la condena a la ocupación británica. Desde 1974, varios factores congelarían las negociaciones en este comercio, con Inglaterra redundando en sistemáticas violaciones a las Resoluciones dispuestas y convenios firmados con representantes o cancilleres argentinos. Ara. Uno  pesar de los cual Argentina firmaría en septiembre de ese año varios acuerdos comerciales con Inglaterra. Uno que facilitaba a los Kelpers la comercialización de productos derivados del petróleo a precios inferiores a los que hasta entonces había aplicado la Compañías de las Islas Malvinas. El presupuesto argentino contribuía a mejorar el nivel de vida de los recalcitrantes habitantes del archipiélago, quienes pertenecían empeñados en frustrar todas las negociaciones con la Argentina. El Consejo Legislativo de las Islas aprobaría la siguiente moción: “Que esta cámara se opone enérgicamente a toda negociación o conversación celebradas con el Gobierno argentino sin el previo y completo conocimiento del pueblo de las Islas, que involucren la transmisión de la soberanía de esta colonia contra los deseos de sus habitantes”.
Bonifacio del Carril, Ministro de Relaciones Exteriores en su gabinete e Guido y Jefe de la delegación argentina ante las Naciones Unidas que explica el lado oscuro el interés británico por la independencia de los isleños:
“Gran Bretaña podría alegar que el compromiso que ha asumido de descoloniza las islas no la obliga necesariamente a reconocer la soberanía argentina sobre el archipiélago, pues existen otros mecanismos de descolonización, declarar la independencia o formar un territorio autónomo, regido por las dos naciones. Es claro que cualquiera de estas dos soluciones seria violatoria de las disposiciones de la Resolución 1514 que expresamente establece la necesidad de respetar la integrar del territorio nacional en casos como el presente. Pero los hechos se han encargado de desvanecer también estas últimas pretensiones británicas. La idea de crear un territorio autónomo, políticamente regido por las dos naciones, es igualmente irrealizable. Semejante territorio sólo podría vivir con la ayuda unilateral d la Argentina.
Algo había cambiado. Algo había ocurrido. Un nuevo factor empantanaba las negociaciones y aceleraba su deterioro. Ese factor eran los recursos naturales contenidos en el archipiélago malvinense.
Parte 5: Colin Phipps fue doctor en geología de la Universidad de Birminghanm, especializado en cuestiones petrolíferas explica que:
“son el tipo de posibilidades que la industria del petróleo, dificultades políticas aparte, desearía explorar en la década del ochenta. Según los acuerdos internacionales comunes un país tiene derecho a considerar el área hasta un límite de 200 millas de su costa como propia (área de interés económico). Tanto la cuenca de las Malvinas  como la extensión en el mar de la cuenca de San Jorge se encuentran en un área de línea media entre la Argentina y las islas Malvinas, un acuerdo entre dos países sobre la línea media es necesario para poder otorgar licencias de exploración para toda el área del mar. En defecto de un acuerdo, las islas Malvinas, si fueran británicas, podrían otorgar licencias sobre áreas fuera de la disputa, pero como las dos cuencas están interceptadas por la línea media, ninguna de ellas, es demasiada larga, esto significaría que solamente una parte de cada una de ellas sería disponible”.
Phipps deduce que cualquier concesión de licencia tendría que ser precedida por un acuerdo con la República Argentina:
Si llegaran a descubrirse hidrocarburos comerciales el efecto sería diferente. Habría que calcular un aumento de población. Se crearían fuentes de trabajo. Si los dos sectores perteneciesen a diferentes nacionalidades y no existiese ningún reclamo de soberanía, es probable que algunas bases de apoyo, justificadas por el interés británico pudiesen desarrollarse en las Islas Malvinas. Es, por tanto, esencial que ningún paso sea adoptado para explorar el petróleo hasta que el problema argentino no sea resuelto.
Colin Phipps fue asesor petrolero de Margaret Thatcher, estuvo presente en la reunión de gabinete en la que la Dama de Hierro decidió declararle la guerra a la Argentina. Fue fundador de Desire Petroleum, operadora que un año después se hizo de las primeras licencias otorgadas unilateral e ilegítimamente por los Kelpers.
Parte 6: Phipps llegó a pensar que las islas podrían logara la independencia bajo la protección conjunta de Gran Bretaña y Argentina.
En 1975, Gran Bretaña confirmó que enviaría a las Malvinas una misión encabezada por Lord Shacketon (ex ministro de trabajo) para realizar una misión económica. Esta misión se proponía realizar una investigación económica profunda y a largo plazo sobre las posibilidades de desarrollo de las Islas Malvinas y sus dependencias. En 1976, el Informo concluía: “ Un tesoro inmenso, compuesto de proteínas, gas natural, y petróleo podría ocuparse en la zona que rodea a las Islas Malvinas ocupadas por Gran Bretaña y reclamadas por la Argentina, en el Atlántico Austral”. Enfatizaba la “necesidad de que ni las proteínas no el petróleo, ni el gas serán aprovechados, a menos que Gran Bretaña obtenga la cooperación financiera de la Argentina”.
En 1979 el ministro Nicolas Ridley, fue enviado para establecer contactos directos con los isleños. Quedó impresionado por la necesidad de detener la despoblación de las islas. Llegó a la conclusión de que la mejor forma de detener ese flagelo era llegar a algún acuerdo con la Argentina. Según la fuente británica, la mejor posibilidad era la transferencia de la soberanía con alguna forma de arrendamiento y administración. Phipps propondría como solución una concentración entre las partes interesadas: Argentina, los isleños y Gran Bretaña.
La intransigencia argentina, desde que nuestro país no podría tolerar la independencia de un territorio cuyo dominio venía siendo reclamado desde hacía medio siglo, y que naturalmente le pertenecía, igualaba a la intransigencia por parte de los isleños: tampoco ellos querían independizarse sabiendo que no podrían subsistir más allá de unos cuantos meses sin la, por entonces vital ayuda Argentina.
Lord Shacleton destacó, la necesidad de mejorar el aeropuerto y la ausencia de energía, la conveniencia de construir una pista aérea en Georgia del Sur y la necesidad de declarar una zona económica exclusiva alrededor de Malvinas (la victoria inglesa en Malvinas permitió hacerla realidad: se declaró una zona de exclusión marítima, nada más que ahora, el país  vencedor imponía el derecho de dejar afuera de dicha zona al vencido).
En 1976 un buque de la Marina de Guerra efectuó un disparo por sobre la cubierta del buque RRS Shacleton, representando este hecho el primer acto bélico entre Argentina y el Reino Unido que ocurría desde el bloqueo anglo-francés del siglo pasado. Dicho buque, participaba de un programa internacional de investigación científica.
Parte 7: al finalizar 1975, la tensión entre ambos países había aumentado. A los repetidos logros en los foros internacionales y regionales, se agregó la propuesta presentada a los británicos por el gobierno nacional de 1976. La propuesta conocida bajo el nombre de “Administración conjunta”, señalaba que superada una etapa provisional de administración compartida “la Argentina asumirá la totalidad de las funciones constitucionales, administrativas, judiciales, legislativas, la responsabilidad de la defensa y la conducción de las relaciones exteriores en las Islas Malvinas, reconociendo en esa oportunidad el Gobierno británico le plena soberanía argentina”. También presentaron una serie de ideas, una de las cuales se refería a la cooperación en el sudoeste del Océano Atlántico, al derecho dl mar, al régimen de pesquería y explotación de hidrocarburos.
Ted Rowland viajó a las islas para conocer el pensamiento de sus habitantes y convencerlos de la conveniencia de un arreglo con la Argentina. Una les dijo que no tenía muchas opciones y que entre ellas figuraba la del “arrendamiento”, lo cual implicaba el reconocimiento previo de la soberanía argentina.
En base a los informes, el Comité de defensa concluyó que el Gobierno de Su Majestad se vería obligado a aceptar la solución del “arrendamiento”, pero vinculada con un acuerdo de cooperación económica. Al finalizar 1976 ambas partes acordaron establecer grupos de trabajo para que prepararan detallados informes destinados a lograr el progreso de las negociaciones.
Parte 8: El excanciller Nicaror Costa Méndez, aclaraba: “La consulta a los habitantes equivalía a dejar sin efecto el trabajo de 17 años. Desde 1977 a mayo de 1982, los británicos lograron insertar la cuestión de los “deseos” de los isleños en las negociaciones bilaterales. Inglaterra la sabía muy bien: ni la Argentina ni las Naciones Unidas habrían de aceptar la inclusión “kelpers”. La estrategia era sublime y apuntaba al congelamiento de la disputa.
Ridley, un joven parlamentario conservador les adelantaba “que no podía descartar que la Argentina, cansada, pudiera intentar una solución militar”. Los isleños, tomaban conciencia de la factibilidad de una reacción militar argentina. Ridley decide dejar las islas y buscar apoyo político en el Parlamento, para regresar luego a las Malvinas con una solución concreta y así obtener el sí definitivo de los Kelpers. Su fracaso fue rotundo. La derrota obedecía a los intereses económicos del Comité Kelper. El comité declararía en un fallo unánime el congelamiento de las negociaciones; el parlamento inglés aria lo propio.
Costa Méndez señala que con esta decisión, Gran Bretaña destacó definitivamente la posibilidad de llegar a un acuerdo con la Argentina. En 1981 el interés u los deseos kelpers habían triunfado- la filial petrolera de la Falkland Island Company se apresta a explorar en meses nomás e independientemente de los resultados de la perforación en curso algunas de sus licencias petroleras al sur de las islas. ¿Cierra la historia?
Capítulo 2: LIBIA Y OTRAS CUESTIONES
A esta Argentina no se le perdona la profundización de una política económica soberana. Tampoco se le perdona el haberse encontrado con la mejor tradición diplomática y política en relación a Malvinas; mucho menos se le perdona la batalla cultural liberada por el campo nacional y que para los ingleses contó con una reciente y dura derrota.
A Libia, tercer exportador de crudo y gas natural de la EU-27, primera reserva petrolera africana y octava a nivel mundial no se le perdona el reverdecer antiimperialista de Kadafi. En un mundo árabe fragmentado y una Unión Africana inservible a los intereses populares africanos, Libia es presa fácil y un botín imposible de dilapidar. Después del 2 de abril, nada más oportuno que la Deslibianización para la desmalvinización del pueblo argentina. Deslibianización significa no creerse la argumentación utilizada por las potencias invasoras en esta nueva aventura guerrista, desmalvinización implicaba tomar conciencia de los móviles políticos, geopolíticos, económicos y energéticos que la Gran Bretaña de Thatcher tuvo a la hora de invadir las islas una vez reconquistadas por la Argentina en 1982.
Malvinas y petróleo: entre 1960 y 1982, el rumbo de las negociaciones bilaterales entre argentinos y británicos sufrió un claro punto de inflexión. A partir de 1975, el Reino Unido decidió incluir un nuevo factor en las negociaciones: la exploración y explotación de los recursos hidrocarburíferos, mineros y pesqueros del archipiélago malvinense. Razón no les faltaba: misiones británicas ratificaban importantes niveles de riqueza petrolífera y mineralógica en las islas. El Reino Unido podría convertirse nuevamente en exportador neto de crudo, beneficio no sólo económico, sino y fundamentalmente geopolítico al colocarse al nivel de Dinamarca, el único país de la UE-27 que no importaba petróleo para satisfacer sus necesidades domésticas.
Imperialismo: la UE-27 es libia-dependiente en materia hidrocarburífera la estrategia rebelde-invasora así lo prueba. Sabe muy bien la alianza invasora que sin apropiación del crudo no hay chance de triunfo. La fórmula propuesta es que la Otan apoya a las fuerzas rebeldes, pero las fuerzas rebeldes deben comenzar por denacionalizar el crudo y ponerlo a disposición de Europa y Estados Unidos. De allí saldrán los recursos para derribar a Kadafi.
¿Cómo lograron apropiarse de crudo los rebeldes? La principal subsidiaria de la petrolera estatal libia (CNP) está en manos de las fuerzas opositoras. Agoco, que opera el yacimiento petrolero más importante de Libia ha cortado lazos con el Estado y se encuentra cerrando los primeros acuerdos para comercializar crudo y gas.
Primeras conclusiones: La Presidencia de la Nación se refirió, el 2 de abril de 2011, en plena definición de la gran encrucijada nacional, los argentinos y argentinas debemos convivir con una potencia extranjera que ocupa ilegítima e ilegalmente territorio  argentina. La crisis energética, económica y financiera del arrogante y desesperado mundo “civilizado” está en más presente que nunca. La seguridad nacional, económica y energética argentina y unasurina están gravemente amenazadas. Libia es una prueba más irrefutable de ello. “El servicio Secreto Británico y la Guerra de Malvinas”: “Gran parte de la intelectualidad ha sido formada en una actitud psicológica derrotista según la cual la Argentina no podría medirse con ninguna de las grandes potencias a riesgo de un fracaso bochornoso. La Guerra de Malvinas puso en situación crítica esta subestimación nacional”: desendeudamiento y expulsión del FMI, recuperación progresiva y ascendente de la cultura, la conciencia nacional, el trabajo, la producción y la justicia social, etc van revirtiendo con éxito la psicología derrotista que impidió al pueblo Argentina ser artífice de su propio destino. La defensa irrestricta que el Gobierno nacional hace de la soberanía, el desembozado interés petrolero británico, la decadencia de los civilizados, la consolidación de la Unasur y el espejo libio aceleran las condiciones objetivas para la recuperación de nuestras islas Malvinas.
CAPITULO 3: LEO TERRAM
En la actualidad, las Islas Malvinas, las islas Georgias y las Sandwich del Sur forman parte de los denominados Territorios Británicos en el Extranjero.
Durante el siglo XIX y hasta la resolución del conflicto bélico, la economía de estas islas estuvo vinculada a la explotación de lana ovina. Desde su creación, la Falkland Islands Company (FIC) monopoliza esta actividad comercial. En los años previos a la guerra, la FIC y la economía isleña sufriendo un dura revés. Con la caída de los precios internacionales de la lana. Su economía padeció entonces una profunda recesión. La pobreza se hizo cada vez más evidente. De mantenerse pocos meses más (pensaban en Londres) la debacle económica y social de las islas terminaría por entregarlas a la Argentina. Algo debía hacerse. De la lana se pasó a la pesca, una vez asegurada la pesca, se pasaría entonces al petróleo. Por supuesto que tanto Londres  como los Kelpers sabían muy bien que ninguna de estas iniciativas podría desenvolverse son la solución de la disputa con la Argentina.
La resolución del conflicto por medio de la guerra era indispensable. La FIC indujo al parlamento y a la Dama de Hierro a no ceder ante el agresivo y el bochornoso del país sudamericano. Eric Hobsbawm denunció a la FIC como la auténtica proporcionadora del conflicto.
En la actualidad y conflicto superado, la FIC no solo es una próspera empresa colonial, sino que controla la explotación minera para la totalidad del archipiélago; participa en 13 licencias exploratorias sobre las cuales calcula recuperar no menos de 1.750 millones de barriles o un 86 por ciento de las reservas comprobadas argentinas. Controla el principal hotel de las islas, sendos restaurants, bares, centros comerciales, concesionarios de automóviles, servicios portuarios de carga y mantenimiento.
El análisis del modus operandi del imperio británico, resulta crucial para el establecimiento de una estrategia de recuperación seria y exitosa por parte de la Argentina. Y visto que en el fondo no estamos lidiando más que con compañías piratas, la estrategia debe edificarse pagando donde más les duele: comercial y económicamente. Se les debe enterrar el tesoro, destruyendo el mapa. Pero ¿Cuál es el tesoro? Frenar la inminente explotación petrolera es el primer e indispensable paso para comenzar a derrumbar el emporio de la FIC, base socioeconómica de las islas bajo la tutela de la Gran Albión.

Capitulo 4: UN MANTO DE SOSPECHAS
A los efectos de relevar la riqueza natural del archipiélago, al éxito del plan, Gran Bretaña envió a las islas entre 1975 y 1976 sendas misiones integradas por parlamentarios, geólogos y militares, los resultados fueron esperanzadores. La estrategia de modernización económica lleva implícita colocar a la población de las islas en la mesa de negociación con la Argentina, violando la Resolución 2065 de la ONU, pues lo principales interesados en la explotación de estos nuevos recursos serían los Kelpers. 35 años después, el plan británico de modernización socioeconómica de las islas está a un paso de concretarse.
De Shell a Desire: que hay petróleo en las Malvinas ya no es sorpresa para nadie. ¿Cuál es el piso y cuál es la calidad el crudo? La extracción del petróleo malvinense será inviable. Hoy el barril cotiza a 77 dólares y todas las proyecciones indican se mantendrá en esos valores o incluso aumentará en los próximos años.
Una vez descubierto el crudo, el gobierno isleño cobrará a las operadoras unos 375 mil dólares por año/área en producción, un 21% de impuestos corporativos y un 9% de regalías sobre el total extraído.
Entre las principales operadoras petroleras en Malvinas se destaca Desire Petroleum (1996), cuyo fundador, el diputado laborista Colin Phipps, participó de una de las misiones de mediados de la década del 70, con el objetivo de relevar la riqueza natural del archipiélago.
Usura y afrenta: La Argentina, y Unasur, no solo implicancias geopolíticas (base militar de una potencia extranjera en territorio nacional) y políticas (el único enclave colonial del siglo XXI en actividad), sino económicas y energéticas (de certificarse esas reservas, el horizonte de vida de las reservas probadas en la Argentina pasarían de 6-7 años a unos 27; una parte del petróleo de la Cuenca Norte equivaldría a 8 meses de extracción en la Argentina). La iniciativa británica perjudica sobremanera la seguridad nacional, económica y energética del país.
Capitulo 5: ARABIA AUSTRAL
Quien analice objetivamente el rumbo de las negociaciones bilaterales entre argentinos y británicos desde 1960 hasta mayo 1982, advertirá un claro punto de inflexión en la estrategia diplomática de los británicos. A partir de 1975. El Reino Unido decidió incluir un nuevo factor en las negociaciones: la exploración y explotación  de los recursos hidrocarburíferos, mineros y pesqueros del archipiélago malvinense. Una estrategia magistral desde el punto de vista diplomático al repercutir directamente sobre los deseos y los intereses de los isleños. Entre 1975 y 1976 una seguidilla de misiones británica ratificaba importantes niveles de riqueza petrolífera y mineralógica en las islas.
 Bajo la lupa: el Reino Unido envió entre 1975 y 1976 tres nuevas delegaciones científicas que terminaron confirmando las conclusiones, un año después, empresas estadounidenses especializadas en geología, comenzaron a estudiar la zona del archipiélago malvinense. Para 1982, 13 informes científicos internacionales señalaban la importancia petrolífera de la cuenca sedimentaria.
La exploración: Las Islas Malvinas se encuentran situadas a 650 km de la costa argentina y a 8000 del Reino Unido. Están rodeadas por cuatro grandes cuencas sedimentarias. Al este la Plateaus Malvinas, al oeste la Cuenca Malvinas y al sur, y al norte las Cuencas Malvinas homónimas.
A excepción de la Cuenca Malvinas, las otras 13 cuentan con un sinnúmero de áreas licitadas para la exploración y eventual explotación de petróleo y gas natural.
El gobierno argentino no solo accedió a la totalidad de las demandas comerciales británicas e isleñas con el Acuerdo de Pesca de Calamar (la Argentina se autolimitaba a pescar este crustáceo, principal recurso de los habitantes de las islas) y el Acuerdo sobre petróleo de 1995, sino que además enterró los ogros diplomáticos de casi 20 años de trabajo argentino frente a Reino Unido y a los organismos internacionales. Las zonas licitadas se encontraban al norte de las islas, en la Cuenca Malvinas Norte, donde las profundidades oscilan entre los 150 y 500 metros y la distancias de la costa entre 36 y 250 kilómetros. Así comenzó la primera etapa de la fase exploratoria, etapa culminada en 2001. Sus resultados más importantes fueron:
·        La comprobación de la interconexión de la de la Cuencas Austral con las tres cuencas sedimentarias al sur, este y oeste de las Islas
·        La potencial riqueza petrolífera de la Cuenca Malvinas Norte, cuyos estudios sísmicos le otorgaban un potencial petróleo estimado en 60 billones de barriles.
En la actualidad, siete son las compañías petroleras que exploran los hidrocarburos del subsuelo argentino en el archipiélago malvinense: Desire Petroleum-Arcadia Petroleum, Argos Resources, etc. Compañías de origen británico, isleño y australiano.
¿Potencia americana?: Las Islas Malvinas se transformarán no solo en una de las principales potencias exportadoras de crudo de América, sino del mundo, con niveles similares a los de Emiratos Árabes Unidos, Argelia y Arabia Saudita, todos los miembros de la OPEP.
Otra magnitud: los Kelpers están en vías de convertirse en una de las “poblaciones más ricas del planeta”. Tenemos la ciudad más austral del mundo, aunque solo sea por una cuestión de vecindad geográfica.


Capitulo seis: LA LLAVE MAESTRA
La gravísima crisis económica de la Europa Occidental no puede soportar la profundización de la dependencia energética. Ocurre q-27 debe importar cerca del 55% de la energía que consume. La suerte del Viejo Mundo está íntimamente ligada a la apropiación de nuevas y más fuentes energéticas más allá de su propia geográfica. El pueblo argentino no precisa mirar a Oriente Medio o a África para tomar conciencia del resurgir colonialista. Las Malvinas son testimonios vivos, duros y desgarradores. ¿por qué toca el turno a Libia? En cuanto a las revueltas sociales ¿es correcto trazar un paralelismo entre Libia, Egipto y Túnez?
A fines de los ’70 la Libia de Kadafi fue clave para la ola nacionalizadora en materia petrolea en Medio Oriente y el norte de África. Luego de décadas de acuerdo con las multinacionales petroleras, Kadafi vuelve a retar el poder petrolero anglo-sajón. Tanto a Estados Unidos como a las naciones europeas aludidas, la historia les obsequia una segunda oportunidad para terminar con el mal “ejemplo” libio.  Nada más que esta vez, la crisis económica, social y energética del Primer Mundo del deja muy poco margen de error.
Repaso histórico: concluida la Segunda Guerra Mundial, Libia exportaba esparto y restos de pertrechos abandonados. Pobreza y atraso extremo eran sus principales características. Pero a mediados de los años 50 la historia cambió. Estudios geológicos le asignan una importancia hidrocarburífera más que importante.
El golpe de Estado de septiembre de 1969 comandado por Kadafi cambió radicalmente no solo los escenarios políticos y petroleros libios sino también al mundo árabe. Las acciones estuvieron del cierre de las bases militares estadounidenses y británicas, la restructuración de la industria petrolera nacional.
La Libia de Kadafi de aquel entonces fue un actor clave para terminar con el orden petrolero mundial en poder de Estados Unidos y las potencias europeas. Cuatro décadas más tarde, parecía que la tradición antiimperialista ha vuelto a apoderarse de la mente de Kadafi, con el petróleo y el gas libios más vitales que nunca para la supervivencia de la EU-27.
Dependencia: ¿cuán dependiente de fuentes energéticas foráneas es la EU-27? Su matriz energética primaria es altamente dependiente de los hidrocarburos. Es dependiente de las importaciones de gas en un 6.3% y de crudo en un 84,5%.
Capitulo siete: EL ORIGEN
Ahora que la decisión unilateral de británicos y kelpers de apropiarse del petróleo en Malvinas es más evidente que nunca, nada más acuerdo que recordad las causas que contribuyeron a plasmar esta nueva aventura pirata en el siglo XXI. Durante el gobierno de Carlos Menen, el tratamiento multilateral de la cuestión Malvinas pasó de segundo plano al más completo abandono. La política de Estado en relación a las islas propició desde un comienzo dos tipos de acercamiento diplomático, entre nuestro país y Gran Bretaña. Con la inestimable colaboración del gobierno argentino, se aceptó justamente lo que el primero había intentado hacer la sanción de la Resolución 2065 de las Naciones Unidas: frenar definitivamente el persistente y legítimo reclamo nacional. El primer tipo de acercamiento funcionó bajo la fórmula del “PARAGUAS DE SOBERANIAS”. El tratamiento que dicha política daba a la disputa significó una postergación del reclamo de soberanía argentina sobre las Malvinas, sin alterar por ello la normal discusión de los aspectos relacionados con la explotación de recursos e hidrocarburíferos.
El segundo acercamiento se puso en práctica mediante la denominada “ESTRATEGIA DE SEDUCCIÓN” que el excanciller Guido Di Tell, consistió en considerar los deseos de los isleños y tratarlo como la tercera parte de las negociaciones, violando expresamente la Resolución 2065. No obstante los esfuerzos de seducción argentinos, la población de las islas no sólo ratificó sus vínculos culturales con Gran Bretaña, sino que se pronunció a favor de la soberanía británica a la vez formuló severas críticas al sistema político argentino.
La firma del Acuerdo sobre Petróleo de 1995, en el que, como se verá más adelante, se definía un Área Especial de Cooperación para la exploración y explotación conjunta de petróleo entre ambos países. Con la firma de estos acuerdos, el gobierno argentino legitimó el interés y los deseos de los isleños. Las puertas a los recursos naturales del archipiélago se abrieron de par en par. Y los habitantes de la colonia se lanzaron con y por todo.
En 1992, la Argentina, gracias al acuerdo, reconoció por el fin al gobierno de las Falkland Islands agregando luego que: “Al reconocer al gobierno de un país, básicamente se reconoce se derecho a la autodeterminación”.
A propósito, la consejera Jan Cook y funcionaria del gobierno kelper señaló: “A cada argentino que entrará a nuestro país como resultado del acurdo se le sellará el pasaporte para demostrar que somos un país separado”. Para que no quedasen dudas del país Malvinas, el ministro Cook remató: “Los poseedores de pasaportes argentinos tendrán los mismos derechos para ir a las islas que cualquier otro extranjero…” (Malvinas-. Una política contra el interés nacional).
El menemismo avanzó con dos medidas adicionales que debilitaron aún más la estrategia multilateral argentina en relación a Malvinas: el llamado “PORTAZO” al Grupo de Países No Alineados y el retiro de la Asamblea General de las Naciones Unidas del reclamo que venía realizándose con éxito desde 1965. Bajo estos condicionamientos traspaso de recursos y concesiones, fueron restableciéndose las relaciones diplomáticas entre la Argentina y Gran Bretaña durante la década del ’90. Las conversaciones entre las partes, ya bajo el paraguas de soberanía y los deseos Kelper, se focalizaron en los siguientes dos aspectos conflictivos: la explotación de los recursos ictícolas y la exploración-explotación de los recursos petroleros en aguas malvinenses.
En 1991, Gran Bretaña decidió convocar unilateralmente a licitaciones para la exploración de las zonas circundantes a las Islas Malvinas, ratificando la zona exclusiva de las 200 millas. El gobierno argentino reaccionó a través de la promulgación de la Ley 23968 (integridad territorial), en 1992 la Argentina rechazó la medida unilateral británica, reafirmando sus derechos soberanos sobre las islas y las aguas circundantes. La disputa en materia petrolera terminó desembocando en el Acuerdo Petrolero de 1995 (cancelado por el Gobierno del ex presidente Néstor Kirchner), que establecía futuras licitaciones, monitoreo y cobro de regalías conjuntas. Las aguas incluidas en el acuerdo también involucraban la explotación y exploración de zonas “no en disputa”, al suroeste de las Malvinas. La zona de exploración. Explotación conjunta se denominó Área Especial de Cooperación (AEC), gracias a la cual Gran Bretaña se colocaba en condiciones d explotar y recibir regalías sobre un territorio que jamás había reclamado como propio.
En 1996, los isleños siempre fieles a sus deseos e intereses, llamaron a licitación para iniciar las tareas de exploración y explotación al norte y sur de las islas. La patriótica reacción argentina consistió en la elaboración de dos proyectos de Ley que perseguían la no exclusión argentina de las ganancias derivadas de la explotación petrolera. Uno de los proyectos, adaptaba la Ley Nacional de Hidrocarburos a la zona de Malvinas. El otro más conocido como “Ley Eduardo Menem”, estableció un régimen de sanciones para las empresas que se negaran a abonar el canon correspondiente, alcanzando incluso a toda la cadena, es decir, al conjunto de proveedores, intermediarios, compradores, etc. El texto impone el pago de un canon por exploración más el 3% de regalías para la Argentina sobre el petróleo descubierto.
En 1998, la compañía Shell anunció haber descubierto “indicios de hidrocarburos” sin “volúmenes comerciales”. El mismo año en el que Shell perforaba el primer pozo exploratorio, Tony Blair y Carlos Menem se reunieron en Londres: “cada gobierno reafirma su conocida posición en relación con la soberanía de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y espacios marítimos circundantes. Ambos gobiernos reafirman también su apoyo a las Naciones Unidas y el compromiso de resolver sus diferencia por medios pacíficos”. A esta declaración Menen la definió como “HISTORICA Y EXITOSA”, añadiendo que:” antes estábamos en vía muerta, no había ninguna unidad de diálogo. Ahora sí se abre esa posibilidad y yo creo que el comunicado conjunto nos da la pauta de que algún avance hubo sobre el tema.” Hasta un niño podría advertir que a pesar de haberse colocado a las Naciones Unidas en el mismo párrafo que la palabra Malvinas, la omisión al sí fundamental término “Resolución” no hace más que legitimar la posición y los intereses británicos y Kelpers. Intereses que el mismo Blair se encargó de remarcar en el encuentro: “Tenemos posiciones distintas en el tema de Malvinas, pero lo importante es que esto no nos impida hacer cosas juntos, como explorar y explotar el petróleo.”
La política de entrega menemista en relación a Malvinas tuvo su pico de apogeo en enero de 1999 cuando el gobierno presento extraoficialmente a los Kelpers la oferta de congelar por 20 años los reclamos de soberanía. El gobernador de las islas, perdió que fuera formalizada oficialmente ante el gobierno británico, para luego ser considerada. El fin del menemismo impidió la concreción de tan patriótica iniciativa. 10 años después de terminada la última década infame del siglo XX, la cuestión de la soberanía por Malvinas ha cobrado nueva orientación, impulso y vigor. Así como el petróleo tuvo que ver y mucho con la negativa británica de alcanzar un acuerdo con la Argentina; así como el petróleo remachó la entrega de las islas a los Kelpers durante la década del ’90, todo parecía indicar que el Gobierno de turno utilizará este recurso en el sentido inverso, esto es, uno favorable a la recuperación de las islas. Si así sucediera, entonces y casi por arte de magia, el petróleo malvinense pasaría a cumplir el doble rol estratégico de elemento desmalvinizador de la sociedad argentina, denunciando a su verdadero dueño, a la región y al mundo que la piratería está en camino y que aquí subyace el motor de la invasión británica de 1982.
Capitulo ocho: PARAGUAS DE SOBERANÍA
El decreto 256, mediante el cual “todo buque que se proponga transitar entre puertos ubicados en el territorio continental argentino y en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur deberá solicitar una autorización previa”, ya rindió sus primeros frutos. Catalogados como un “gesto sinsentido”, atacado por diversos sectores del progresismo y la izquierda las primeras consecuencias del decreto dan cuenta de una caída de las acciones de las operadoras involucradas en la avanzada exploratoria en las islas.
En el campo nacional, la decisión del Gobierno bien podría denominarse como de “IJI_AJA” por las siglas de Inseguridad Jurídica Inducida, en paralelo al mensaje de que la Argentina Jamás Abandonará el camino hacia la definitiva recuperación de las Islas Malvinas.
¿Cuál es el significado de la posición del Gobierno Nacional hacia las Malvinas? Se trata de un esfuerzo de trabajar política y diplomáticamente para revertir los daños causados por los dos pilares de la política exterior menemista hacia Malvinas:
1.      La fórmula de “paraguas de soberanía” fundamentada en las postergación del reclamo de soberanía argentina sobre Malvinas.
2.      La “estrategia de seducción” basada en considerar los deseos de os isleños y tratarlos como la tercera parte en las negociaciones.
Hoy día, enlazar el petróleo con la cuestión de la soberanía, empleándolo como una herramienta que permita el reposicionamiento del tema tanto en la arena internacional, local y regional la posición del Gobierno nacional. No implica otra cosa que comenzar a cerrar esta historia de piratas, de la que Colin Phipps, el geólogo enviado por la Pérfida Albión en 1975 con el objetivo de investigar la presencia de crudo en Malvinas es un emblemático ejemplo: en 1977 confirmaron el potencial petrolero de las islas. En 1982 participó de la reunión de gabinete en la que M. Thatcher decidió declara la guerra a la Argentina. Y en 1996 fundó Desire Petroleum, la empresa que contrató la plataforma semisumergible que hoy se apresta a perforar en la Cuenca Norte.
¿Cómo prosigue esta historia, ahora de piratas en aprietos? Fuentes no identificadas de Cancillería señalaron a Federico Bernal que la Argentina está decidida a impedir por la vía diplomática todo tipo de actividades unilaterales británicas en territorio nacional. Trabajará a nivel internacional, regional y nacional denunciando la violación sistemática que el Reino Unido hace de las resoluciones de las Naciones Unidas. Las mismas obliga a las partes en conflicto a no introducir acciones unilaterales en la disputa hasta tanto ésta no sea resuelta. La presencia militar, la explotación pesquera y la exploración petrolera so todas acciones unilaterales  inadmisibles, ilegítimas e ilegales.
Si los resultados esperados se confirman, en los próximos meses se comprobará la presencia de un mínimo de 170 millones de barriles, equivalentes a lo que Argentina extrae en petróleo en 8 meses. La explotación de crudo en ciernes permitirá a los Kelpers independizarse por completo de la ayuda financiera británica en materia económica y militar, convirtiendo a las islas en una fortaleza autosuficiente y sumamente poderosa. El momento de hacer uso de una América del Sur políticamente sólida y fraterna ha llegado.
En Conclusión, la decisión del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de revertir los daños causados por la política menemista hacia Malvinas avanza a paso de vencedores. El paraguas de soberanía se cierra y en pleno diluvio; la estrategia de seducción se da de bruces contra el suelo ante la mirada de los Kelpers. La flamante estrategia IJIA-AJA ha firmado el acta de defunción.
A modo de cierre, resulta un hecho feliz a los intereses del pueblo argentino advertir en el Gobierno nacional dispuesto y convencido a transformar al petróleo de un elemento de entrega y consolidación del interés británico a uno desmalvinizador de la sociedad argentina, denunciado a su verdadero dueño, a Unasur y al mundo que la piratería está en camino y que aquí subyace uno de los principales motores de la invasión inglesa de 1982.
Capitulo nueve: EL ARCA PERDIDA
Es ésta muy breve biografía de un Indiana Jones de origen inglés, que por Arca Perdida y Santo Grial, prefirió hacer de su botín la más valiosa y autentica de las riquezas, por cierto muy abundante en la periferia atrasada: el petróleo. Si el Indiana cinematográfico fue contratado por el empresario estadounidense para encontrar y arrebatar  el Santa Grial, allá por 1935 y en la ex república de Hatay (hoy Turquía); si un año después fue contratado por el gobierno estadounidense para descubrir el Arca Perdida en algún lugar de Egipto, hurtarla y llevársela a EE.UU, nuestra Indiana inglés y ficción aparte, fue contratado por el gobierno británico en 1975 para investigar la supuesta presencia de petróleo en las Islas Malvinas.
Con la caída del precio internacional de la lana entre 1974 y 1980, el PBI de las islas cayó un 25%. A la crisis económica se le sumó uno de tipo social, producto del aislamiento, lo reducido de la colonia y el abandono político por parte de Londres. En uno de sus reportes sobre Malvinas, Phipps describe esta problemática como una “realidad de una inacabable dieta de cordero, cerveza y rum”. O Gran Bretaña se movía para salvar a las islas y sus habitantes, o no habría más remedio que ceder a los reclamos argentinos. Fue así que el gobierno británico decidió enviar una seguidilla de misiones a Malvinas con el objetivo de relevar y comprobar la presencia de recursos naturales comercialmente explotables, reemplazando a la lana como medio fundamental.
“Las Islas Malvinas cuenta con una población de 2.900 habitantes; se ubica a 480 Km del punto más cercano de América del Sur; fue descubierta en 1592 por el HMS Desire (navío de la armada británica); presenta un clima similar a la localidad de Aberdeen en el noroeste de Escocia pero es más soleado que en Londres; la situación discal en la Cuenca del Norte es excelente; 9% de regalías y 26%” de impuestos. ¿Será ésta la quinta serie cinematográfica de Indiana Jones? Imposible de saber.
Capítulo diez: LA COMPLICIDAD
Importa analizar los vínculos entre Shell y las operadoras británicas que sistempaticamente violan lo soberanía nacional y los resoluciones de la Unasur, la OEA y la ONU. La participación de Shell en las islas data de 1996, año en lo que consiguió hacerse de u a de las cinco licencias lanzadas unilateralmente por los Kelpers. A partir de entonces en Mar Argentino. Gracias a estas perforaciones y a la posterior evaluación de las muestras extraídas, las operadoras que le siguieron a Shell pudieron precisar la ubicación de las zonas con mayor potencial petrolero de la cuenca. La parte más sustancial de la información recopilada durante aquellos años fue vendida al actual operador Rockhopper Exploratión (RE).
El fuerte vínculo existente entre Shell y RE se destacan una y otra vez las trascendentales contribuciones que dicha compañía realizó a la prospectiva petrolera en Malvinas.
Si la política del Gobierno nacional hacia Malvinas en lo concerniente a la avanzada unilateral petrolera británica sigue profundizándose y nutriéndose de apoyo y propuestas de otras fuerzas políticas partidarias tal como viene ocurriendo, el informe de RE se estaría convirtiendo en una prueba contundente e irrefutable de la complicidad de Shell en la usurpación de nuestro petróleo malvinense. 
Capitulo once: DECADENCIA ENERGÉTICA
Entre mediados y fines de la década de los noventa, los británicos avanzaron raudamente en dirección de convertir a su enclave colonial en Mar Argentino en una nueva fuente propia de hidrocarburos. La irrefrenable declinación de sus pozos del Mar del Norte, sumada a la favorable política exterior menemista hacia los intereses británicos, se tradujo en una perfecta plataforma de lanzamiento para tal estrategia.
Inglaterra se estaría ahorrando 4 años de importaciones por unos 18.513 millones de dólares.
Capitulo doce: OMISIÓN DE DATOS
La ilegítima exploración petrolera británica en las Islas Malvinas avanza no solo en materia de nuevos resultados y consecuencias, sino también en cuanto al nivel de politización que los grandes medios de prensa locales le dan al asunto. La omisión de datos que bien podrían aportar a un mejor y más contundente entendimiento por parte del pueblo argentino, a su vez fundamental para un rechazo masivo y consciente de la avanzada pirata. Datos y reflexiones claves en base a lo acontecido durante el último mes:
1.       Las operadoras petroleras no están produciendo crudo: cuando el 17 de septiembre pasado la operadora Rockhopper Exploratión (RKH) informó que el “Reino Unido ya está produciendo 2.000 barriles diarios en Malvinas”. Nada más falso. Ni RKH ni las restantes operadoras están produciendo crudo en e off-shore malvinense.
2.      Resultados de perforaciones: fueron 4 las perforaciones realizadas al momento, los resultados indican una eficacio prospectiva del 25%. En efecto, los pozos en los prospectos Liz, Ernest, y Toroa dieron pésimos resultados en materia de crudo.
3.      Volúmenes confirmados y reservas Reino Unido: el Reino Unido se está ahorrando 4 años de importaciones de crudo.
4.      Volúmenes confirmados y reservas Argentinas: Mb de Sea Lion correspondes a lo que nuestro país extrajo en 2009. En consecuencia, Argentina estaría acrecentando su horizonte de reservas en un año si dispusiera de ese crudo-
5.      Producción comparada: la denominada Cuenca del Norte tiene identificados 17 prospectos con potencialidades hidrocarburífera. De esta totalidad, dos ya han sido perforados; uno arrojo muy buenos resultados y el otro muy malo.
6.      La australiana BHP Billition se retira: los aparentemente resultados de la Cuenca del Norte distan mucho de las recogidos al suroeste de las Islas. BHP Billition, la multinacional minera y petrolera australiana, ha decidido retirarse del Joint venture con la operadora FOGL para la exploración y explotación de dicha cuenca.
7.      Accionistas de RKH muy contentos y… belicosos: la maquina colonial avanza firmemente y los accionistas no se quedan atrás. Uno de ellos confía en la buena estrella del suculento negocio: “las soluciones políticas deberán ser las siguientes: 1. Ejercer el poder de veto de Reino Unido en la ONU.  2. Recordar tenemos 4 submarinos Trident con ojivas nucleares que podrían hacer otro campo petrolero en Buenos Aires”. la Argentina no es un problema para la gran ¿mayoría de los accionistas.
8.      ¿Próximas acciones británicas?: la certificación de Sean Lion será clave para que RKH se decida a alquilar una plataforma propi y así comenzar con la extracción de crudo. Cabría preguntarse cuáles son os reaseguros de RKH frente a otras ofertas públicas de adquisición hostiles por parte de las grandes compañías del rubro petrolero una vez certificados los 242 millones de barriles, más aún cuando algunos rumores le asignan a este prospecto unos 600 millones de barriles.
Capitulo trece: VUELTA DE OBLIGADO
CUANDO Juan Manuel de Rosas llega al poder existían sectores fundamentales en el país:
·        Las provincias mediterráneas cuya debilidad económica era irrefutable.
·        Las provincias del litoral, con una producción ganadera similar a la de la pampa bonaerense, pero sin puerto ni aduana.
·        El frente de Buenos Aires, y con él, sus dos fuerzas fundamentales: los ganaderos de la provincia y os comerciantes e importadores de la ciudad.
El nacionalismo: Rosas tomó el poder en nombre del litoral exportados y creó un equilibrio que duró casi veinte años. El restaurador comprendió que la única salida del caos era encontrar un punto intermedio entre las políticas proteccionistas de las provincias mediterráneas y las políticas librecambistas de las provincias ganaderas del litoral. La política suprema de Rosas consistió en una alianza entre el Litoral exportador y la Provincia-Metrópoli para traicionar las provincias del interior.
Doblegó la resistencia de la burguesía comercial porteña, reservando para su clase el control aduanero. A falta de una burguesía industrial con visión nacional, los ganaderos ocuparon se lugar predominante y su jefe los defendió.
Ley de aduanas: desde 1811 y hasta la sanción de la Ley de Aduanas de 1835, la industria territorial argentina había estado subordinada al liberalismo económico. Las políticas antinacionalistas no solo estrangulaban al interior nacional por el monopolio del puerto y de la aduana, sino por las tentativas unitarias constantes de inundar la Confederación con mercaderías extranjeras.  Un importante quiebre se produce en 1835 con la Ley de Aduanas decretada por Rosas:
1.      Produjo una reanimación de nuestra industria artesanal de prohibir la importación de ponchos, flecos y fajas de algodón o lana, jergas, artículos de zapatería, carruajes y redas, platería y talabartería.
2.      Pasaba a manos del gobierno l control de navegación de los ríos.
El bloqueo: entre las causas de la Ley de Aduanas podemos citar las de origen internar y externas.
·        Internas: corresponden a las leyes aduaneras como decisión de soberanía económica y políticas.
·        Externas: obedecen a la convergencia entre las políticas proteccionistas del Restaurador y la etapa de exportación de mercancías que precedió a la aparición del imperialismo. La libre navegación de los ríos, proponían esas potencias, debían ser impuestas a sangre y fuego.
El Foreing Office estaba inundado de cartas y solicitudes en las que se sostenía la necesidad de arrancar de las manos de Rosas el control de la navegación de los ríos.
Acuerdos comerciales: en tiempos de Rosas los porteños emigrados en  Montevideo ligados al comercio de importación firmaban con los cónsules y el almirantazgo francés una alianza contra las Provincias Unidas, los bisnietos y tataranietos de esos mismos unitarios hacen lo imposible 165 años después para debilitar al Gobierno nacional mediante el desmantelamiento del Estado, corazón del modelo kirchnerista y mortal enemigo de la Argentina “granero del mundo”.
El proyecto de presupuesto que el unitarismo del siglo XXI intentó imponer llevaba implícitas las exigencias del FMI hacia la Argentina. Apreciación cambiaria, déficit comercial, ajuste de gasto social, achicamiento del Estado y su aniquilamiento como empresario e inversor, entre otros, propone hoy día la Unión Democrática del siglo XXI en consonancia con los dictámenes  del FMI y los centros industriales de accidente sumergidos en una complejísima crisis económica y social.
De Rosas a Cristina: en el año del Bicentenario, la “dictadora y arrogante” presidenta Cristina aplica para beneficio de las grandes mayorías un modelo económico soberano y con inclusión social. Las excedentes industriales y los ingentes capitales especulativos del occidente civilizado en crisis no pueden ingresar al país.
Como antes, ahora el mensaje sigue siendo el mismo: una política económica autónoma, proteccionista, industrial y subordinada a un proceso de desarrollo socialmente equitativo en la Argentina resulta intolerable para los centros de dominación occidentales. Y si a ese modelo de desarrollo hemos de adicionar el notable proceso de desendeudamiento puesto en marcha desde el 2003, fundamentado en el ahorro interno y en la no injerencia de condicionamientos externos (FMI), la afrenta nacional asciende a límites inadmisibles.
Sea todo bienvenido para que la “colonia” no se independice. Pero la “colonia” habrá de independizarse igual. Las Provincia Unidas antes desmembradas y debilitadas por la derrota bolivariana de 1830, hoy abrazan a la totalidad de América del Sur, mas sanmartiniana y bolivariana que nunca.
Malvinas y Petróleo
Federico Bernal

1 comentario:

  1. Los numerosos historiadores que antes y ahora reconstruyen la historia argentina realizan una interpretación particular de los hechos. Cada nueva investigación significa un nuevo aporte al conocimiento de nuestro pasado y, posiblemente, un nuevo punto de vista. Por eso, es parcial y poco enriquecedor considerar que existen versiones definitivas o verdades absolutas acerca de la historia argentina.
    En todas las investigaciones históricas influyeron, en el pasado y en el presente, inevitablemente, las preocupaciones del historiador y de la sociedad en la que vivió. De este modo, a medida que nuestra sociedad ah ido cambiando, también van cambiando las interpretaciones de su historia.
    Por un lado en la historiografía liberal el propósito de sus autores (Mitre, Alberdi, López y Sarmiento) era construir una historia que narrara los hechos que dieron origen a la Nación Argentina, para ellos, los protagonistas de estos hechos eran hombres notables, los próceres, los fundadores de la patria. Por ello consideraron próceres a los hombres que defendieron las ideas del liberalismo, y criticaron y calificaron como bárbaros a aquellos que, según su juicio, se opusieron a la organización nacional.
    Ésta interpretación de nuestro pasado se convirtió en la historia oficial (conocida y estudiada como la Generación del 80) y durante muchos años fue la única que figuró en los manuales y libros de texto escolares.
    Por otro lado surge la historiografía revisionista, (que tiene como representantes a Julio Irazusta y José María Rosa) que revalorizaron las raíces hispánicas de nuestra cultura. En sus obras, las figuras heroicas del pasado argentino no fueron los próceres ilustres sino los caudillos del interior, en particular exaltaron la figura de Juan Manuel de Rosas, a los que consideraron como los auténticos representantes de los intereses del pueblo y de la nacionalidad.
    Evidentemente la implementación de la historia oficial en los textos escolares tiene la finalidad de moldear el pensamiento e internalizar en la historia de la Nación un origen bajo la influencia de próceres e ilustrados, dejando totalmente de lado la importancia que tuvieron para la constitución del Estado Argentino las raíces nativas de nuestra cultura.

    4° GEOGRAFÍA
    GIORDANO ALDANA - INTERLANTE MARCELA
    PALACIOS NADIA - VARGAS FLORENCIA

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