Malvinas y Petróleo: Una historia
de Piratas
FEDERICO BERNAL
FEDERICO BERNAL
Capitulo
Uno: UN
POCO DE HISTORIA
En su primer capítulo Federico Bernal
expone un breve resumen de las casi desconocidas negociaciones sobre la
cuestión Malvinas.
La desmalvinizaión de la historia
resulta crucial para el establecimiento de una estrategia política, ideológica
y diplomática tendiente a recuperar nuestra soberanía sobre las islas, eliminar
la amenaza geopolítica en el plano militar y frenar la exploración y futura
explotación de recursos naturales en nuestras islas.
Parte 1: En el año 1947, la
delegación argentina formuló una declaración, donde establecía que “La
República Argentina no reconoce la existencia de colonias o posesiones de
países europeos y agrega que reserva y mantiene intactos legítimos títulos y
derechos de la República Argentina a las Islas Malvinas, Islas Georgia del Sur,
Islas Sandwich del Sur y tierras incluidas en el Sector Antártico”.
En el año 1948 la Argentina volvió a reafirmar
sus legítimos títulos sobre las Islas y sus dependencias.
Allí se creó por Resolución una
Comisión Americana de Territorio Dependientes, la cual diferenciaba entre
territorios ocupados y coloniales. El archipiélago de las Malvinas,
conjuntamentamente con Belice y la zona americana, fueron insertadas con el
primer grupo.
El 26 de marzo al 7 de abril de 191
se votó una Resolución que expresaba la necesidad de tener en cuenta los
“intereses de los habitantes” en el proceso de mejoramiento de su desarrollo
político.
Parte 2: Al constituirse la
Organización de las Naciones Unidas, el Gobierno inglés registró las islas como
“territorio sin gobierno propio, bajo administración británica”, las registró
dentro de la lista de territorios no autónomos que se obligaba a descolonizar.
El 14 de diciembre de 1960, en las
Naciones Unidas se aprobó la Resolución 1514, denominada “Declaración sobre la
concesión de la Independencia a los países y pueblos coloniales”. Esta
resolución ofrecía a la Argentina la oportunidad de tratar la cuestión de las
Malvinas en este ámbito multilateral.
Con la designación del doctor Miguel
Ángel Zavala Ortiz como Canciller en 1964, la Argentina inició una acción
diplomática tendiente a lograr una resolución de las Naciones Unidas referidas
al tratamiento de las Islas Malvinas y sus dependencias. “Declaración sobre la
concesión de las Independencia a los países y pueblos coloniales”. El objetivo
argentino propuesto por Zavala Ortiz era:
a) Obtener el
restablecimiento de la unidad territorial de la Argentina, mediante el
reconocimiento de los derechos soberanos sobre las Malvinas.
b) Oponerse a todo intento
que por vía de la autodeterminación de los colonos de dichas Islas, se
propusiera una independencia.
c) Conseguir que el Subcomité
III recomendase específicamente la adopción de adopción de alguna resolución
que abriese el camino hacia el primero de esos objetivos.
El principio de la “integridad
territorial” sobre la “autodeterminación” ha sido siempre un argumento clave en
la tesis argentina.
El primer gran alegato argentino
sobre Malvinas fue en 1964, estableciendo:
·
Gran Bretaña se encontraba en Malvinas por un acto de fuerza.
·
Las Islas fueron descubiertos por navegantes españoles.
·
En 1749, cuando Gran Bretaña envió la primera expedición las
Islas Malvinas no podían considerarse cosa de nadie, pues pertenecía a España.
·
La Argentina tomó posesión de las Islas como heredera de
España y en 1823 el Gobierno de Buenos Aires designó Gobernador de las Islas a
Don Pablo Areguati.
·
El Tratado de Amistas, Comercio y Navegación de febrero de
1828, suscripto entre la Argentina y Gran Bretaña, no contiene ninguna reserva
de este país sobre las Malvinas.
·
En 1833 la corbeta Clio se presentó en Puerto Soledad y
desalojó el destacamento argentino haciendo “responsable a Gran Bretaña por el
despojo y de la violación de los respetos debidos a la República. Al año
siguiente ocuparon todo el archipiélago.
Parte 3: la “Autodeterminación de
la Población” y de la “Integridad Territorial”, es un conflicto de principios
por el que transitaría el debate argentino-británico sobre la soberanía de las
Islas.
Inglaterra trataba en todo momento de
bilateralizar la cuestión postergando y obstaculizando el tratamiento en las
Naciones Unidas. En 1964 el señor King volvió a reiterar a la tesis británica:
“corresponde a los pobladores de las Islas Malvinas decidir su propio destino
conforme lo dispone. Insistió además que el Reino Unido solo aceptaba que las
partes tuvieran una serie de charlas junto con los malvineros, para que n se
deterioraran las relaciones entre ambos gobiernos. En 1965, la primera
Resolución de las Naciones Unidas referidas al tema Malvinas.
La mismo resolución “reconocía la
existencia de una disputa entre los gobierno del Reino Unido y la Argentina
acerca de la soberanía sobre las Islas Malvinas, invitando a los gobiernos a
proseguir son demora las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica
al problema”.
El principio de la “Integridad
territorial” triunfaba sobre el derecho a la “autodeterminación”. Merced a esta
resolución y solo como consecuencia de ella, el gobierno de Londres se avino
por primera vez a negociar con nuestro país. La disputa tendría así, por
primera vez, la obligación de buscar una solución a ella.
Parte 4: Los representantes
argentinos siempre actuaron con el objetivo de lograr declaraciones que
reiteraran la condena a la ocupación británica. Desde 1974, varios factores
congelarían las negociaciones en este comercio, con Inglaterra redundando en
sistemáticas violaciones a las Resoluciones dispuestas y convenios firmados con
representantes o cancilleres argentinos. Ara. Uno pesar de los cual Argentina firmaría en
septiembre de ese año varios acuerdos comerciales con Inglaterra. Uno que
facilitaba a los Kelpers la
comercialización de productos derivados del petróleo a precios inferiores a los
que hasta entonces había aplicado la Compañías de las Islas Malvinas. El
presupuesto argentino contribuía a mejorar el nivel de vida de los
recalcitrantes habitantes del archipiélago, quienes pertenecían empeñados en
frustrar todas las negociaciones con la Argentina. El Consejo Legislativo de
las Islas aprobaría la siguiente moción: “Que esta cámara se opone
enérgicamente a toda negociación o conversación celebradas con el Gobierno
argentino sin el previo y completo conocimiento del pueblo de las Islas, que
involucren la transmisión de la soberanía de esta colonia contra los deseos de
sus habitantes”.
Bonifacio del Carril, Ministro de
Relaciones Exteriores en su gabinete e Guido y Jefe de la delegación argentina
ante las Naciones Unidas que explica el lado oscuro el interés británico por la
independencia de los isleños:
“Gran Bretaña podría alegar que el
compromiso que ha asumido de descoloniza las islas no la obliga necesariamente
a reconocer la soberanía argentina sobre el archipiélago, pues existen otros
mecanismos de descolonización, declarar la independencia o formar un territorio
autónomo, regido por las dos naciones. Es claro que cualquiera de estas dos
soluciones seria violatoria de las disposiciones de la Resolución 1514 que
expresamente establece la necesidad de respetar la integrar del territorio
nacional en casos como el presente. Pero los hechos se han encargado de
desvanecer también estas últimas pretensiones británicas. La idea de crear un
territorio autónomo, políticamente regido por las dos naciones, es igualmente
irrealizable. Semejante territorio sólo podría vivir con la ayuda unilateral d
la Argentina.
Algo había
cambiado. Algo había ocurrido. Un nuevo factor empantanaba las negociaciones y
aceleraba su deterioro. Ese factor eran los recursos naturales contenidos en el
archipiélago malvinense.
Parte 5: Colin Phipps fue doctor
en geología de la Universidad de Birminghanm, especializado en cuestiones
petrolíferas explica que:
“son el tipo de posibilidades que la
industria del petróleo, dificultades políticas aparte, desearía explorar en la
década del ochenta. Según los acuerdos internacionales comunes un país tiene
derecho a considerar el área hasta un límite de 200 millas de su costa como
propia (área de interés económico). Tanto la cuenca de las Malvinas como la extensión en el mar de la cuenca de
San Jorge se encuentran en un área de línea media entre la Argentina y las
islas Malvinas, un acuerdo entre dos países sobre la línea media es necesario
para poder otorgar licencias de exploración para toda el área del mar. En
defecto de un acuerdo, las islas Malvinas, si fueran británicas, podrían
otorgar licencias sobre áreas fuera de la disputa, pero como las dos cuencas
están interceptadas por la línea media, ninguna de ellas, es demasiada larga,
esto significaría que solamente una parte de cada una de ellas sería
disponible”.
Phipps deduce que cualquier concesión
de licencia tendría que ser precedida por un acuerdo con la República
Argentina:
Si llegaran a descubrirse
hidrocarburos comerciales el efecto sería diferente. Habría que calcular un
aumento de población. Se crearían fuentes de trabajo. Si los dos sectores
perteneciesen a diferentes nacionalidades y no existiese ningún reclamo de
soberanía, es probable que algunas bases de apoyo, justificadas por el interés
británico pudiesen desarrollarse en las Islas Malvinas. Es, por tanto, esencial
que ningún paso sea adoptado para explorar el petróleo hasta que el problema
argentino no sea resuelto.
Colin Phipps fue asesor petrolero de
Margaret Thatcher, estuvo presente en la reunión de gabinete en la que la Dama
de Hierro decidió declararle la guerra a la Argentina. Fue fundador de Desire
Petroleum, operadora que un año después se hizo de las primeras licencias
otorgadas unilateral e ilegítimamente por los Kelpers.
Parte 6: Phipps llegó a pensar que
las islas podrían logara la independencia bajo la protección conjunta de Gran
Bretaña y Argentina.
En 1975, Gran Bretaña confirmó que
enviaría a las Malvinas una misión encabezada por Lord Shacketon (ex ministro
de trabajo) para realizar una misión económica. Esta misión se proponía
realizar una investigación económica profunda y a largo plazo sobre las
posibilidades de desarrollo de las Islas Malvinas y sus dependencias. En 1976,
el Informo concluía: “ Un tesoro inmenso, compuesto de proteínas, gas natural,
y petróleo podría ocuparse en la zona que rodea a las Islas Malvinas ocupadas
por Gran Bretaña y reclamadas por la Argentina, en el Atlántico Austral”.
Enfatizaba la “necesidad de que ni las proteínas no el petróleo, ni el gas serán
aprovechados, a menos que Gran Bretaña obtenga la cooperación financiera de la
Argentina”.
En 1979 el ministro Nicolas Ridley,
fue enviado para establecer contactos directos con los isleños. Quedó
impresionado por la necesidad de detener la despoblación de las islas. Llegó a
la conclusión de que la mejor forma de detener ese flagelo era llegar a algún
acuerdo con la Argentina. Según la fuente británica, la mejor posibilidad era
la transferencia de la soberanía con alguna forma de arrendamiento y administración.
Phipps propondría como solución una concentración entre las partes interesadas:
Argentina, los isleños y Gran Bretaña.
La intransigencia argentina, desde
que nuestro país no podría tolerar la independencia de un territorio cuyo
dominio venía siendo reclamado desde hacía medio siglo, y que naturalmente le
pertenecía, igualaba a la intransigencia por parte de los isleños: tampoco
ellos querían independizarse sabiendo que no podrían subsistir más allá de unos
cuantos meses sin la, por entonces vital ayuda Argentina.
Lord Shacleton destacó, la necesidad
de mejorar el aeropuerto y la ausencia de energía, la conveniencia de construir
una pista aérea en Georgia del Sur y la necesidad de declarar una zona
económica exclusiva alrededor de Malvinas (la victoria inglesa en Malvinas
permitió hacerla realidad: se declaró una zona de exclusión marítima, nada más
que ahora, el país vencedor imponía el
derecho de dejar afuera de dicha zona al vencido).
En 1976 un
buque de la Marina de Guerra efectuó un disparo por sobre la cubierta del buque
RRS Shacleton, representando este hecho el primer acto bélico entre Argentina y
el Reino Unido que ocurría desde el bloqueo anglo-francés del siglo pasado.
Dicho buque, participaba de un programa internacional de investigación científica.
Parte 7: al finalizar 1975, la
tensión entre ambos países había aumentado. A
los repetidos logros en los foros internacionales y regionales, se agregó la
propuesta presentada a los británicos por el gobierno nacional de 1976. La
propuesta conocida bajo el nombre de “Administración conjunta”, señalaba que
superada una etapa provisional de administración compartida “la Argentina
asumirá la totalidad de las funciones constitucionales, administrativas,
judiciales, legislativas, la responsabilidad de la defensa y la conducción de
las relaciones exteriores en las Islas Malvinas, reconociendo en esa
oportunidad el Gobierno británico le plena soberanía argentina”. También
presentaron una serie de ideas, una de las cuales se refería a la cooperación
en el sudoeste del Océano Atlántico, al derecho dl mar, al régimen de pesquería
y explotación de hidrocarburos.
Ted Rowland viajó a las islas para
conocer el pensamiento de sus habitantes y convencerlos de la conveniencia de
un arreglo con la Argentina. Una les dijo que no tenía muchas opciones y que
entre ellas figuraba la del “arrendamiento”, lo cual implicaba el
reconocimiento previo de la soberanía argentina.
En base a los informes, el Comité de
defensa concluyó que el Gobierno de Su Majestad se vería obligado a aceptar la
solución del “arrendamiento”, pero vinculada con un acuerdo de cooperación
económica. Al finalizar 1976 ambas partes acordaron establecer grupos de
trabajo para que prepararan detallados informes destinados a lograr el progreso
de las negociaciones.
Parte 8: El excanciller Nicaror
Costa Méndez, aclaraba: “La consulta a los habitantes equivalía a dejar sin
efecto el trabajo de 17 años. Desde 1977 a mayo de 1982, los británicos
lograron insertar la cuestión de los “deseos” de los isleños en las negociaciones
bilaterales. Inglaterra la sabía muy bien: ni la Argentina ni las Naciones
Unidas habrían de aceptar la inclusión “kelpers”. La estrategia era sublime y
apuntaba al congelamiento de la disputa.
Ridley, un joven parlamentario
conservador les adelantaba “que no podía descartar que la Argentina, cansada,
pudiera intentar una solución militar”. Los isleños, tomaban conciencia de la
factibilidad de una reacción militar argentina. Ridley decide dejar las islas y
buscar apoyo político en el Parlamento, para regresar luego a las Malvinas con
una solución concreta y así obtener el sí definitivo de los Kelpers. Su fracaso
fue rotundo. La derrota obedecía a los intereses económicos del Comité Kelper.
El comité declararía en un fallo unánime el congelamiento de las negociaciones;
el parlamento inglés aria lo propio.
Costa Méndez señala que con esta
decisión, Gran Bretaña destacó definitivamente la posibilidad de llegar a un
acuerdo con la Argentina. En 1981 el interés u los deseos kelpers habían
triunfado- la filial petrolera de la Falkland Island Company se apresta a
explorar en meses nomás e independientemente de los resultados de la
perforación en curso algunas de sus licencias petroleras al sur de las islas.
¿Cierra la historia?
Capítulo 2: LIBIA Y OTRAS CUESTIONES
A esta Argentina no se le perdona la
profundización de una política económica soberana. Tampoco se le perdona el
haberse encontrado con la mejor tradición diplomática y política en relación a
Malvinas; mucho menos se le perdona la batalla cultural liberada por el campo
nacional y que para los ingleses contó con una reciente y dura derrota.
A Libia, tercer exportador de crudo y
gas natural de la EU-27, primera reserva petrolera africana y octava a nivel
mundial no se le perdona el reverdecer antiimperialista de Kadafi. En un mundo
árabe fragmentado y una Unión Africana inservible a los intereses populares
africanos, Libia es presa fácil y un botín imposible de dilapidar. Después del
2 de abril, nada más oportuno que la Deslibianización para la desmalvinización
del pueblo argentina. Deslibianización significa no creerse la argumentación
utilizada por las potencias invasoras en esta nueva aventura guerrista,
desmalvinización implicaba tomar conciencia de los móviles políticos,
geopolíticos, económicos y energéticos que la Gran Bretaña de Thatcher tuvo a
la hora de invadir las islas una vez reconquistadas por la Argentina en 1982.
Malvinas y
petróleo: entre
1960 y 1982, el rumbo de las negociaciones bilaterales entre argentinos y
británicos sufrió un claro punto de inflexión. A partir de 1975, el Reino Unido
decidió incluir un nuevo factor en las negociaciones: la exploración y
explotación de los recursos hidrocarburíferos, mineros y pesqueros del
archipiélago malvinense. Razón no les faltaba: misiones británicas ratificaban
importantes niveles de riqueza petrolífera y mineralógica en las islas. El
Reino Unido podría convertirse nuevamente en exportador neto de crudo,
beneficio no sólo económico, sino y fundamentalmente geopolítico al colocarse
al nivel de Dinamarca, el único país de la UE-27 que no importaba petróleo para
satisfacer sus necesidades domésticas.
Imperialismo:
la UE-27
es libia-dependiente en materia hidrocarburífera la estrategia rebelde-invasora
así lo prueba. Sabe muy bien la alianza invasora que sin apropiación del crudo
no hay chance de triunfo. La fórmula propuesta es que la Otan apoya a las
fuerzas rebeldes, pero las fuerzas rebeldes deben comenzar por denacionalizar
el crudo y ponerlo a disposición de Europa y Estados Unidos. De allí saldrán
los recursos para derribar a Kadafi.
¿Cómo lograron apropiarse de crudo
los rebeldes? La principal subsidiaria de la petrolera estatal libia (CNP) está
en manos de las fuerzas opositoras. Agoco, que opera el yacimiento petrolero
más importante de Libia ha cortado lazos con el Estado y se encuentra cerrando
los primeros acuerdos para comercializar crudo y gas.
Primeras
conclusiones: La Presidencia de la Nación se refirió, el 2 de abril de 2011, en plena
definición de la gran encrucijada nacional, los argentinos y argentinas debemos
convivir con una potencia extranjera que ocupa ilegítima e ilegalmente
territorio argentina. La crisis
energética, económica y financiera del arrogante y desesperado mundo
“civilizado” está en más presente que nunca. La seguridad nacional, económica y
energética argentina y unasurina están gravemente amenazadas. Libia es una
prueba más irrefutable de ello. “El servicio Secreto Británico y la Guerra de
Malvinas”: “Gran parte de la intelectualidad ha sido formada en una actitud
psicológica derrotista según la cual la Argentina no podría medirse con ninguna
de las grandes potencias a riesgo de un fracaso bochornoso. La Guerra de
Malvinas puso en situación crítica esta subestimación nacional”: desendeudamiento
y expulsión del FMI, recuperación progresiva y ascendente de la cultura, la
conciencia nacional, el trabajo, la producción y la justicia social, etc van
revirtiendo con éxito la psicología derrotista que impidió al pueblo Argentina
ser artífice de su propio destino. La defensa irrestricta que el Gobierno
nacional hace de la soberanía, el desembozado interés petrolero británico, la
decadencia de los civilizados, la consolidación de la Unasur y el espejo libio
aceleran las condiciones objetivas para la recuperación de nuestras islas
Malvinas.
CAPITULO 3: LEO TERRAM
En la actualidad, las Islas Malvinas,
las islas Georgias y las Sandwich del Sur forman parte de los denominados
Territorios Británicos en el Extranjero.
Durante el siglo XIX y hasta la resolución
del conflicto bélico, la economía de estas islas estuvo vinculada a la
explotación de lana ovina. Desde su creación, la Falkland Islands Company (FIC)
monopoliza esta actividad comercial. En los años previos a la guerra, la FIC y
la economía isleña sufriendo un dura revés. Con la caída de los precios
internacionales de la lana. Su economía padeció entonces una profunda recesión.
La pobreza se hizo cada vez más evidente. De mantenerse pocos meses más
(pensaban en Londres) la debacle económica y social de las islas terminaría por
entregarlas a la Argentina. Algo debía hacerse. De la lana se pasó a la pesca,
una vez asegurada la pesca, se pasaría entonces al petróleo. Por supuesto que
tanto Londres como los Kelpers sabían
muy bien que ninguna de estas iniciativas podría desenvolverse son la solución
de la disputa con la Argentina.
La resolución del conflicto por medio
de la guerra era indispensable. La FIC indujo al parlamento y a la Dama de
Hierro a no ceder ante el agresivo y el bochornoso del país sudamericano. Eric
Hobsbawm denunció a la FIC como la auténtica proporcionadora del conflicto.
En la actualidad y conflicto
superado, la FIC no solo es una próspera empresa colonial, sino que controla la
explotación minera para la totalidad del archipiélago; participa en 13
licencias exploratorias sobre las cuales calcula recuperar no menos de 1.750
millones de barriles o un 86 por ciento de las reservas comprobadas argentinas.
Controla el principal hotel de las islas, sendos restaurants, bares, centros comerciales,
concesionarios de automóviles, servicios portuarios de carga y mantenimiento.
El análisis del modus operandi del
imperio británico, resulta crucial para el establecimiento de una estrategia de
recuperación seria y exitosa por parte de la Argentina. Y visto que en el fondo
no estamos lidiando más que con compañías piratas, la estrategia debe
edificarse pagando donde más les duele: comercial y económicamente. Se les debe
enterrar el tesoro, destruyendo el mapa. Pero ¿Cuál es el tesoro? Frenar la inminente
explotación petrolera es el primer e indispensable paso para comenzar a
derrumbar el emporio de la FIC, base socioeconómica de las islas bajo la tutela
de la Gran Albión.
Capitulo 4: UN MANTO DE SOSPECHAS
A los efectos de relevar la riqueza
natural del archipiélago, al éxito del plan, Gran Bretaña envió a las islas
entre 1975 y 1976 sendas misiones integradas por parlamentarios, geólogos y
militares, los resultados fueron esperanzadores. La estrategia de modernización
económica lleva implícita colocar a la población de las islas en la mesa de
negociación con la Argentina, violando la Resolución 2065 de la ONU, pues lo
principales interesados en la explotación de estos nuevos recursos serían los
Kelpers. 35 años después, el plan británico de modernización socioeconómica de
las islas está a un paso de concretarse.
De Shell a
Desire:
que hay petróleo en las Malvinas ya no es sorpresa para nadie. ¿Cuál es el piso
y cuál es la calidad el crudo? La extracción del petróleo malvinense será
inviable. Hoy el barril cotiza a 77 dólares y todas las proyecciones indican se
mantendrá en esos valores o incluso aumentará en los próximos años.
Una vez descubierto el crudo, el
gobierno isleño cobrará a las operadoras unos 375 mil dólares por año/área en
producción, un 21% de impuestos corporativos y un 9% de regalías sobre el total
extraído.
Entre las principales operadoras
petroleras en Malvinas se destaca Desire Petroleum (1996), cuyo fundador, el
diputado laborista Colin Phipps, participó de una de las misiones de mediados
de la década del 70, con el objetivo de relevar la riqueza natural del
archipiélago.
Usura y
afrenta:
La Argentina, y Unasur, no solo implicancias geopolíticas (base militar de una
potencia extranjera en territorio nacional) y políticas (el único enclave
colonial del siglo XXI en actividad), sino económicas y energéticas (de
certificarse esas reservas, el horizonte de vida de las reservas probadas en la
Argentina pasarían de 6-7 años a unos 27; una parte del petróleo de la Cuenca
Norte equivaldría a 8 meses de extracción en la Argentina). La iniciativa
británica perjudica sobremanera la seguridad nacional, económica y energética
del país.
Capitulo 5: ARABIA AUSTRAL
Quien analice objetivamente el rumbo
de las negociaciones bilaterales entre argentinos y británicos desde 1960 hasta
mayo 1982, advertirá un claro punto de inflexión en la estrategia diplomática
de los británicos. A partir de 1975. El Reino Unido decidió incluir un nuevo
factor en las negociaciones: la exploración y explotación de los recursos hidrocarburíferos, mineros y
pesqueros del archipiélago malvinense. Una estrategia magistral desde el punto
de vista diplomático al repercutir directamente sobre los deseos y los
intereses de los isleños. Entre 1975 y 1976 una seguidilla de misiones británica
ratificaba importantes niveles de riqueza petrolífera y mineralógica en las
islas.
Bajo la
lupa: el Reino Unido envió entre 1975 y 1976 tres nuevas delegaciones
científicas que terminaron confirmando las conclusiones, un año después,
empresas estadounidenses especializadas en geología, comenzaron a estudiar la
zona del archipiélago malvinense. Para 1982, 13 informes científicos
internacionales señalaban la importancia petrolífera de la cuenca sedimentaria.
La
exploración: Las Islas Malvinas se encuentran situadas a 650 km de la costa argentina
y a 8000 del Reino Unido. Están rodeadas por cuatro grandes cuencas
sedimentarias. Al este la Plateaus Malvinas, al oeste la Cuenca Malvinas y al
sur, y al norte las Cuencas Malvinas homónimas.
A excepción de la Cuenca Malvinas,
las otras 13 cuentan con un sinnúmero de áreas licitadas para la exploración y
eventual explotación de petróleo y gas natural.
El gobierno argentino no solo accedió
a la totalidad de las demandas comerciales británicas e isleñas con el Acuerdo
de Pesca de Calamar (la Argentina se autolimitaba a pescar este crustáceo,
principal recurso de los habitantes de las islas) y el Acuerdo sobre petróleo
de 1995, sino que además enterró los ogros diplomáticos de casi 20 años de
trabajo argentino frente a Reino Unido y a los organismos internacionales. Las
zonas licitadas se encontraban al norte de las islas, en la Cuenca Malvinas
Norte, donde las profundidades oscilan entre los 150 y 500 metros y la
distancias de la costa entre 36 y 250 kilómetros. Así comenzó la primera etapa
de la fase exploratoria, etapa culminada en 2001. Sus resultados más
importantes fueron:
·
La comprobación de la interconexión de la de la Cuencas
Austral con las tres cuencas sedimentarias al sur, este y oeste de las Islas
·
La potencial riqueza petrolífera de la Cuenca Malvinas Norte,
cuyos estudios sísmicos le otorgaban un potencial petróleo estimado en 60
billones de barriles.
En la actualidad, siete son las
compañías petroleras que exploran los hidrocarburos del subsuelo argentino en
el archipiélago malvinense: Desire Petroleum-Arcadia Petroleum, Argos
Resources, etc. Compañías de origen británico, isleño y australiano.
¿Potencia
americana?: Las Islas Malvinas se transformarán no solo en una de las principales
potencias exportadoras de crudo de América, sino del mundo, con niveles
similares a los de Emiratos Árabes Unidos, Argelia y Arabia Saudita, todos los
miembros de la OPEP.
Otra
magnitud:
los Kelpers están en vías de
convertirse en una de las “poblaciones más ricas del planeta”. Tenemos la
ciudad más austral del mundo, aunque solo sea por una cuestión de vecindad
geográfica.
Capitulo
seis: LA
LLAVE MAESTRA
La gravísima crisis económica de la
Europa Occidental no puede soportar la profundización de la dependencia
energética. Ocurre q-27 debe importar cerca del 55% de la energía que consume.
La suerte del Viejo Mundo está íntimamente ligada a la apropiación de nuevas y
más fuentes energéticas más allá de su propia geográfica. El pueblo argentino
no precisa mirar a Oriente Medio o a África para tomar conciencia del resurgir
colonialista. Las Malvinas son testimonios vivos, duros y desgarradores. ¿por
qué toca el turno a Libia? En cuanto a las revueltas sociales ¿es correcto
trazar un paralelismo entre Libia, Egipto y Túnez?
A fines de los ’70 la Libia de Kadafi
fue clave para la ola nacionalizadora en materia petrolea en Medio Oriente y el
norte de África. Luego de décadas de acuerdo con las multinacionales
petroleras, Kadafi vuelve a retar el poder petrolero anglo-sajón. Tanto a
Estados Unidos como a las naciones europeas aludidas, la historia les obsequia
una segunda oportunidad para terminar con el mal “ejemplo” libio. Nada más que esta vez, la crisis económica,
social y energética del Primer Mundo del deja muy poco margen de error.
Repaso
histórico:
concluida la Segunda Guerra Mundial, Libia exportaba esparto y restos de
pertrechos abandonados. Pobreza y atraso extremo eran sus principales
características. Pero a mediados de los años 50 la historia cambió. Estudios
geológicos le asignan una importancia hidrocarburífera más que importante.
El golpe de Estado de septiembre de
1969 comandado por Kadafi cambió radicalmente no solo los escenarios políticos
y petroleros libios sino también al mundo árabe. Las acciones estuvieron del
cierre de las bases militares estadounidenses y británicas, la restructuración
de la industria petrolera nacional.
La Libia de Kadafi de aquel entonces
fue un actor clave para terminar con el orden petrolero mundial en poder de
Estados Unidos y las potencias europeas. Cuatro décadas más tarde, parecía que
la tradición antiimperialista ha vuelto a apoderarse de la mente de Kadafi, con
el petróleo y el gas libios más vitales que nunca para la supervivencia de la
EU-27.
Dependencia: ¿cuán dependiente de
fuentes energéticas foráneas es la EU-27? Su matriz energética primaria es
altamente dependiente de los hidrocarburos. Es dependiente de las importaciones
de gas en un 6.3% y de crudo en un 84,5%.
Capitulo
siete: EL
ORIGEN
Ahora que la decisión unilateral de
británicos y kelpers de apropiarse del petróleo en Malvinas es más evidente que
nunca, nada más acuerdo que recordad las causas que contribuyeron a plasmar
esta nueva aventura pirata en el siglo XXI. Durante el gobierno de Carlos
Menen, el tratamiento multilateral de la cuestión Malvinas pasó de segundo
plano al más completo abandono. La política de Estado en relación a las islas
propició desde un comienzo dos tipos de acercamiento diplomático, entre nuestro
país y Gran Bretaña. Con la inestimable colaboración del gobierno argentino, se
aceptó justamente lo que el primero había intentado hacer la sanción de la
Resolución 2065 de las Naciones Unidas: frenar definitivamente el persistente y
legítimo reclamo nacional. El primer tipo de acercamiento funcionó bajo la
fórmula del “PARAGUAS DE SOBERANIAS”. El tratamiento que dicha política daba a
la disputa significó una postergación del reclamo de soberanía argentina sobre
las Malvinas, sin alterar por ello la normal discusión de los aspectos
relacionados con la explotación de recursos e hidrocarburíferos.
El segundo acercamiento se puso en
práctica mediante la denominada “ESTRATEGIA DE SEDUCCIÓN” que el excanciller
Guido Di Tell, consistió en considerar los deseos de los isleños y tratarlo
como la tercera parte de las negociaciones, violando expresamente la Resolución
2065. No obstante los esfuerzos de seducción argentinos, la población de las
islas no sólo ratificó sus vínculos culturales con Gran Bretaña, sino que se
pronunció a favor de la soberanía británica a la vez formuló severas críticas
al sistema político argentino.
La firma del Acuerdo sobre Petróleo
de 1995, en el que, como se verá más adelante, se definía un Área Especial de
Cooperación para la exploración y explotación conjunta de petróleo entre ambos
países. Con la firma de estos acuerdos, el gobierno argentino legitimó el
interés y los deseos de los isleños. Las puertas a los recursos naturales del
archipiélago se abrieron de par en par. Y los habitantes de la colonia se
lanzaron con y por todo.
En 1992, la Argentina, gracias al
acuerdo, reconoció por el fin al gobierno de las Falkland Islands agregando
luego que: “Al reconocer al gobierno de un país, básicamente se reconoce se derecho
a la autodeterminación”.
A propósito, la consejera Jan Cook y
funcionaria del gobierno kelper señaló: “A cada argentino que entrará a nuestro
país como resultado del acurdo se le sellará el pasaporte para demostrar que
somos un país separado”. Para que no quedasen dudas del país Malvinas, el
ministro Cook remató: “Los poseedores de pasaportes argentinos tendrán los
mismos derechos para ir a las islas que cualquier otro extranjero…” (Malvinas-.
Una política contra el interés nacional).
El menemismo avanzó con dos medidas
adicionales que debilitaron aún más la estrategia multilateral argentina en
relación a Malvinas: el llamado “PORTAZO” al Grupo de Países No Alineados y el
retiro de la Asamblea General de las Naciones Unidas del reclamo que venía
realizándose con éxito desde 1965. Bajo estos condicionamientos traspaso de
recursos y concesiones, fueron restableciéndose las relaciones diplomáticas
entre la Argentina y Gran Bretaña durante la década del ’90. Las conversaciones
entre las partes, ya bajo el paraguas de soberanía y los deseos Kelper, se
focalizaron en los siguientes dos aspectos conflictivos: la explotación de los
recursos ictícolas y la exploración-explotación de los recursos petroleros en
aguas malvinenses.
En 1991, Gran Bretaña decidió convocar
unilateralmente a licitaciones para la exploración de las zonas circundantes a
las Islas Malvinas, ratificando la zona exclusiva de las 200 millas. El
gobierno argentino reaccionó a través de la promulgación de la Ley 23968
(integridad territorial), en 1992 la Argentina rechazó la medida unilateral
británica, reafirmando sus derechos soberanos sobre las islas y las aguas
circundantes. La disputa en materia petrolera terminó desembocando en el
Acuerdo Petrolero de 1995 (cancelado por el Gobierno del ex presidente Néstor
Kirchner), que establecía futuras licitaciones, monitoreo y cobro de regalías
conjuntas. Las aguas incluidas en el acuerdo también involucraban la
explotación y exploración de zonas “no en disputa”, al suroeste de las
Malvinas. La zona de exploración. Explotación conjunta se denominó Área
Especial de Cooperación (AEC), gracias a la cual Gran Bretaña se colocaba en
condiciones d explotar y recibir regalías sobre un territorio que jamás había
reclamado como propio.
En 1996, los isleños siempre fieles a
sus deseos e intereses, llamaron a licitación para iniciar las tareas de
exploración y explotación al norte y sur de las islas. La patriótica reacción
argentina consistió en la elaboración de dos proyectos de Ley que perseguían la
no exclusión argentina de las ganancias derivadas de la explotación petrolera.
Uno de los proyectos, adaptaba la Ley Nacional de Hidrocarburos a la zona de
Malvinas. El otro más conocido como “Ley Eduardo Menem”, estableció un régimen
de sanciones para las empresas que se negaran a abonar el canon
correspondiente, alcanzando incluso a toda la cadena, es decir, al conjunto de
proveedores, intermediarios, compradores, etc. El texto impone el pago de un
canon por exploración más el 3% de regalías para la Argentina sobre el petróleo
descubierto.
En 1998, la compañía Shell anunció
haber descubierto “indicios de hidrocarburos” sin “volúmenes comerciales”. El
mismo año en el que Shell perforaba el primer pozo exploratorio, Tony Blair y
Carlos Menem se reunieron en Londres: “cada gobierno reafirma su conocida
posición en relación con la soberanía de las islas Malvinas, Georgias del Sur y
Sandwich del Sur y espacios marítimos circundantes. Ambos gobiernos reafirman
también su apoyo a las Naciones Unidas y el compromiso de resolver sus
diferencia por medios pacíficos”. A esta declaración Menen la definió como
“HISTORICA Y EXITOSA”, añadiendo que:” antes estábamos en vía muerta, no había
ninguna unidad de diálogo. Ahora sí se abre esa posibilidad y yo creo que el
comunicado conjunto nos da la pauta de que algún avance hubo sobre el tema.”
Hasta un niño podría advertir que a pesar de haberse colocado a las Naciones
Unidas en el mismo párrafo que la palabra Malvinas, la omisión al sí
fundamental término “Resolución” no hace más que legitimar la posición y los
intereses británicos y Kelpers. Intereses que el mismo Blair se encargó de
remarcar en el encuentro: “Tenemos posiciones distintas en el tema de Malvinas,
pero lo importante es que esto no nos impida hacer cosas juntos, como explorar y
explotar el petróleo.”
La política de entrega menemista en
relación a Malvinas tuvo su pico de apogeo en enero de 1999 cuando el gobierno
presento extraoficialmente a los Kelpers la oferta de congelar por 20 años los
reclamos de soberanía. El gobernador de las islas, perdió que fuera formalizada
oficialmente ante el gobierno británico, para luego ser considerada. El fin del
menemismo impidió la concreción de tan patriótica iniciativa. 10 años después
de terminada la última década infame del siglo XX, la cuestión de la soberanía
por Malvinas ha cobrado nueva orientación, impulso y vigor. Así como el
petróleo tuvo que ver y mucho con la negativa británica de alcanzar un acuerdo
con la Argentina; así como el petróleo remachó la entrega de las islas a los Kelpers
durante la década del ’90, todo parecía indicar que el Gobierno de turno
utilizará este recurso en el sentido inverso, esto es, uno favorable a la
recuperación de las islas. Si así sucediera, entonces y casi por arte de magia,
el petróleo malvinense pasaría a cumplir el doble rol estratégico de elemento
desmalvinizador de la sociedad argentina, denunciando a su verdadero dueño, a
la región y al mundo que la piratería está en camino y que aquí subyace el
motor de la invasión británica de 1982.
Capitulo ocho: PARAGUAS DE SOBERANÍA
El decreto 256, mediante el cual
“todo buque que se proponga transitar entre puertos ubicados en el territorio
continental argentino y en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del
Sur deberá solicitar una autorización previa”, ya rindió sus primeros frutos.
Catalogados como un “gesto sinsentido”, atacado por diversos sectores del
progresismo y la izquierda las primeras consecuencias del decreto dan cuenta de
una caída de las acciones de las operadoras involucradas en la avanzada
exploratoria en las islas.
En el campo nacional, la decisión del
Gobierno bien podría denominarse como de “IJI_AJA” por las siglas de
Inseguridad Jurídica Inducida, en paralelo al mensaje de que la Argentina Jamás
Abandonará el camino hacia la definitiva recuperación de las Islas Malvinas.
¿Cuál es el significado de la
posición del Gobierno Nacional hacia las Malvinas? Se trata de un esfuerzo de
trabajar política y diplomáticamente para revertir los daños causados por los
dos pilares de la política exterior menemista hacia Malvinas:
1. La fórmula de “paraguas de
soberanía” fundamentada en las postergación del reclamo de soberanía argentina
sobre Malvinas.
2. La “estrategia de
seducción” basada en considerar los deseos de os isleños y tratarlos como la
tercera parte en las negociaciones.
Hoy día, enlazar el petróleo con la
cuestión de la soberanía, empleándolo como una herramienta que permita el
reposicionamiento del tema tanto en la arena internacional, local y regional la
posición del Gobierno nacional. No implica otra cosa que comenzar a cerrar esta
historia de piratas, de la que Colin Phipps, el geólogo enviado por la Pérfida
Albión en 1975 con el objetivo de investigar la presencia de crudo en Malvinas
es un emblemático ejemplo: en 1977 confirmaron el potencial petrolero de las
islas. En 1982 participó de la reunión de gabinete en la que M. Thatcher
decidió declara la guerra a la Argentina. Y en 1996 fundó Desire Petroleum, la
empresa que contrató la plataforma semisumergible que hoy se apresta a perforar
en la Cuenca Norte.
¿Cómo prosigue esta historia, ahora
de piratas en aprietos? Fuentes no identificadas de Cancillería señalaron a
Federico Bernal que la Argentina está decidida a impedir por la vía diplomática
todo tipo de actividades unilaterales británicas en territorio nacional.
Trabajará a nivel internacional, regional y nacional denunciando la violación
sistemática que el Reino Unido hace de las resoluciones de las Naciones Unidas.
Las mismas obliga a las partes en conflicto a no introducir acciones
unilaterales en la disputa hasta tanto ésta no sea resuelta. La presencia
militar, la explotación pesquera y la exploración petrolera so todas acciones
unilaterales inadmisibles, ilegítimas e
ilegales.
Si los resultados esperados se
confirman, en los próximos meses se comprobará la presencia de un mínimo de 170
millones de barriles, equivalentes a lo que Argentina extrae en petróleo en 8
meses. La explotación de crudo en ciernes permitirá a los Kelpers
independizarse por completo de la ayuda financiera británica en materia
económica y militar, convirtiendo a las islas en una fortaleza autosuficiente y
sumamente poderosa. El momento de hacer uso de una América del Sur
políticamente sólida y fraterna ha llegado.
En Conclusión, la decisión del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner de revertir los daños causados por la política menemista hacia
Malvinas avanza a paso de vencedores. El paraguas de soberanía se cierra y en
pleno diluvio; la estrategia de seducción se da de bruces contra el suelo ante
la mirada de los Kelpers. La flamante estrategia IJIA-AJA ha firmado el acta de
defunción.
A modo de cierre, resulta un hecho feliz a los intereses del
pueblo argentino advertir en el Gobierno nacional dispuesto y convencido a
transformar al petróleo de un elemento de entrega y consolidación del interés
británico a uno desmalvinizador de la sociedad argentina, denunciado a su
verdadero dueño, a Unasur y al mundo que la piratería está en camino y que aquí
subyace uno de los principales motores de la invasión inglesa de 1982.
Capitulo
nueve: EL
ARCA PERDIDA
Es ésta muy breve biografía de un
Indiana Jones de origen inglés, que por Arca Perdida y Santo Grial, prefirió
hacer de su botín la más valiosa y autentica de las riquezas, por cierto muy
abundante en la periferia atrasada: el petróleo. Si el Indiana cinematográfico
fue contratado por el empresario estadounidense para encontrar y arrebatar el Santa Grial, allá por 1935 y en la ex
república de Hatay (hoy Turquía); si un año después fue contratado por el
gobierno estadounidense para descubrir el Arca Perdida en algún lugar de
Egipto, hurtarla y llevársela a EE.UU, nuestra Indiana inglés y ficción aparte,
fue contratado por el gobierno británico en 1975 para investigar la supuesta
presencia de petróleo en las Islas Malvinas.
Con la caída del precio internacional
de la lana entre 1974 y 1980, el PBI de las islas cayó un 25%. A la crisis
económica se le sumó uno de tipo social, producto del aislamiento, lo reducido
de la colonia y el abandono político por parte de Londres. En uno de sus
reportes sobre Malvinas, Phipps describe esta problemática como una “realidad
de una inacabable dieta de cordero, cerveza y rum”. O Gran Bretaña se movía
para salvar a las islas y sus habitantes, o no habría más remedio que ceder a
los reclamos argentinos. Fue así que el gobierno británico decidió enviar una
seguidilla de misiones a Malvinas con el objetivo de relevar y comprobar la presencia
de recursos naturales comercialmente explotables, reemplazando a la lana como
medio fundamental.
“Las Islas Malvinas cuenta con una
población de 2.900 habitantes; se ubica a 480 Km del punto más cercano de
América del Sur; fue descubierta en 1592 por el HMS Desire (navío de la armada
británica); presenta un clima similar a la localidad de Aberdeen en el noroeste
de Escocia pero es más soleado que en Londres; la situación discal en la Cuenca
del Norte es excelente; 9% de regalías y 26%” de impuestos. ¿Será ésta la
quinta serie cinematográfica de Indiana Jones? Imposible de saber.
Capítulo
diez: LA
COMPLICIDAD
Importa analizar los vínculos entre
Shell y las operadoras británicas que sistempaticamente violan lo soberanía
nacional y los resoluciones de la Unasur, la OEA y la ONU. La participación de
Shell en las islas data de 1996, año en lo que consiguió hacerse de u a de las
cinco licencias lanzadas unilateralmente por los Kelpers. A partir de entonces
en Mar Argentino. Gracias a estas perforaciones y a la posterior evaluación de
las muestras extraídas, las operadoras que le siguieron a Shell pudieron
precisar la ubicación de las zonas con mayor potencial petrolero de la cuenca.
La parte más sustancial de la información recopilada durante aquellos años fue
vendida al actual operador Rockhopper Exploratión (RE).
El fuerte vínculo existente entre
Shell y RE se destacan una y otra vez las trascendentales contribuciones que
dicha compañía realizó a la prospectiva petrolera en Malvinas.
Si la política del Gobierno nacional
hacia Malvinas en lo concerniente a la avanzada unilateral petrolera británica
sigue profundizándose y nutriéndose de apoyo y propuestas de otras fuerzas
políticas partidarias tal como viene ocurriendo, el informe de RE se estaría
convirtiendo en una prueba contundente e irrefutable de la complicidad de Shell
en la usurpación de nuestro petróleo malvinense.
Capitulo
once:
DECADENCIA ENERGÉTICA
Entre mediados y fines de la década
de los noventa, los británicos avanzaron raudamente en dirección de convertir a
su enclave colonial en Mar Argentino en una nueva fuente propia de
hidrocarburos. La irrefrenable declinación de sus pozos del Mar del Norte,
sumada a la favorable política exterior menemista hacia los intereses
británicos, se tradujo en una perfecta plataforma de lanzamiento para tal
estrategia.
Inglaterra se estaría ahorrando 4
años de importaciones por unos 18.513 millones de dólares.
Capitulo
doce:
OMISIÓN DE DATOS
La ilegítima exploración petrolera
británica en las Islas Malvinas avanza no solo en materia de nuevos resultados
y consecuencias, sino también en cuanto al nivel de politización que los
grandes medios de prensa locales le dan al asunto. La omisión de datos que bien
podrían aportar a un mejor y más contundente entendimiento por parte del pueblo
argentino, a su vez fundamental para un rechazo masivo y consciente de la
avanzada pirata. Datos y reflexiones claves en base a lo acontecido durante el
último mes:
1. Las operadoras
petroleras no están produciendo crudo:
cuando el 17 de septiembre pasado la operadora Rockhopper Exploratión (RKH)
informó que el “Reino Unido ya está produciendo 2.000 barriles diarios en
Malvinas”. Nada más falso. Ni RKH ni las restantes operadoras están produciendo
crudo en e off-shore malvinense.
2. Resultados de perforaciones: fueron 4 las perforaciones
realizadas al momento, los resultados indican una eficacio prospectiva del 25%.
En efecto, los pozos en los prospectos Liz, Ernest, y Toroa dieron pésimos
resultados en materia de crudo.
3. Volúmenes confirmados y reservas Reino Unido: el Reino Unido se está
ahorrando 4 años de importaciones de crudo.
4. Volúmenes confirmados y reservas Argentinas: Mb de Sea Lion
correspondes a lo que nuestro país extrajo en 2009. En consecuencia, Argentina
estaría acrecentando su horizonte de reservas en un año si dispusiera de ese
crudo-
5. Producción comparada: la denominada Cuenca del Norte tiene
identificados 17 prospectos con potencialidades hidrocarburífera. De esta
totalidad, dos ya han sido perforados; uno arrojo muy buenos resultados y el
otro muy malo.
6. La australiana BHP Billition se retira: los aparentemente
resultados de la Cuenca del Norte distan mucho de las recogidos al suroeste de
las Islas. BHP Billition, la multinacional minera y petrolera australiana, ha
decidido retirarse del Joint venture con la operadora FOGL para la exploración
y explotación de dicha cuenca.
7. Accionistas de RKH muy contentos y… belicosos: la maquina colonial avanza
firmemente y los accionistas no se quedan atrás. Uno de ellos confía en la
buena estrella del suculento negocio: “las soluciones políticas deberán ser las
siguientes: 1. Ejercer el poder de veto de Reino Unido en la ONU. 2. Recordar tenemos 4 submarinos Trident con
ojivas nucleares que podrían hacer otro campo petrolero en Buenos Aires”. la
Argentina no es un problema para la gran ¿mayoría de los accionistas.
8. ¿Próximas acciones británicas?: la certificación de Sean Lion será
clave para que RKH se decida a alquilar una plataforma propi y así comenzar con
la extracción de crudo. Cabría preguntarse cuáles son os reaseguros de RKH
frente a otras ofertas públicas de adquisición hostiles por parte de las grandes
compañías del rubro petrolero una vez certificados los 242 millones de
barriles, más aún cuando algunos rumores le asignan a este prospecto unos 600
millones de barriles.
Capitulo
trece:
VUELTA DE OBLIGADO
CUANDO Juan Manuel de Rosas llega al
poder existían sectores fundamentales en el país:
·
Las provincias mediterráneas cuya debilidad económica era
irrefutable.
·
Las provincias del litoral, con una producción ganadera
similar a la de la pampa bonaerense, pero sin puerto ni aduana.
·
El frente de Buenos Aires, y con él, sus dos fuerzas
fundamentales: los ganaderos de la provincia y os comerciantes e importadores
de la ciudad.
El
nacionalismo: Rosas tomó el poder en nombre del litoral exportados y creó un
equilibrio que duró casi veinte años. El restaurador comprendió que la única
salida del caos era encontrar un punto intermedio entre las políticas
proteccionistas de las provincias mediterráneas y las políticas librecambistas
de las provincias ganaderas del litoral. La política suprema de Rosas consistió
en una alianza entre el Litoral exportador y la Provincia-Metrópoli para
traicionar las provincias del interior.
Doblegó la resistencia de la
burguesía comercial porteña, reservando para su clase el control aduanero. A
falta de una burguesía industrial con visión nacional, los ganaderos ocuparon
se lugar predominante y su jefe los defendió.
Ley de
aduanas: desde 1811 y hasta la sanción de la Ley de
Aduanas de 1835, la industria territorial argentina había estado subordinada al
liberalismo económico. Las políticas antinacionalistas no solo estrangulaban al
interior nacional por el monopolio del puerto y de la aduana, sino por las
tentativas unitarias constantes de inundar la Confederación con mercaderías
extranjeras. Un importante quiebre se
produce en 1835 con la Ley de Aduanas decretada por Rosas:
1.
Produjo una reanimación de
nuestra industria artesanal de prohibir la importación de ponchos, flecos y
fajas de algodón o lana, jergas, artículos de zapatería, carruajes y redas,
platería y talabartería.
2.
Pasaba a manos del gobierno l
control de navegación de los ríos.
El bloqueo: entre las
causas de la Ley de Aduanas podemos citar las de origen internar y externas.
·
Internas: corresponden a las
leyes aduaneras como decisión de soberanía económica y políticas.
·
Externas: obedecen a la
convergencia entre las políticas proteccionistas del Restaurador y la etapa de
exportación de mercancías que precedió a la aparición del imperialismo. La
libre navegación de los ríos, proponían esas potencias, debían ser impuestas a
sangre y fuego.
El Foreing
Office estaba inundado de cartas y solicitudes en las que se sostenía la
necesidad de arrancar de las manos de Rosas el control de la navegación de los
ríos.
Acuerdos comerciales: en
tiempos de Rosas los porteños emigrados en
Montevideo ligados al comercio de importación firmaban con los cónsules
y el almirantazgo francés una alianza contra las Provincias Unidas, los
bisnietos y tataranietos de esos mismos unitarios hacen lo imposible 165 años
después para debilitar al Gobierno nacional mediante el desmantelamiento del
Estado, corazón del modelo kirchnerista y mortal enemigo de la Argentina
“granero del mundo”.
El proyecto de
presupuesto que el unitarismo del siglo XXI intentó imponer llevaba implícitas
las exigencias del FMI hacia la Argentina. Apreciación cambiaria, déficit
comercial, ajuste de gasto social, achicamiento del Estado y su aniquilamiento
como empresario e inversor, entre otros, propone hoy día la Unión Democrática
del siglo XXI en consonancia con los dictámenes
del FMI y los centros industriales de accidente sumergidos en una
complejísima crisis económica y social.
De Rosas a Cristina: en el
año del Bicentenario, la “dictadora y arrogante” presidenta Cristina aplica
para beneficio de las grandes mayorías un modelo económico soberano y con
inclusión social. Las excedentes industriales y los ingentes capitales
especulativos del occidente civilizado en crisis no pueden ingresar al país.
Como antes,
ahora el mensaje sigue siendo el mismo: una política económica autónoma,
proteccionista, industrial y subordinada a un proceso de desarrollo socialmente
equitativo en la Argentina resulta intolerable para los centros de dominación
occidentales. Y si a ese modelo de desarrollo hemos de adicionar el notable
proceso de desendeudamiento puesto en marcha desde el 2003, fundamentado en el
ahorro interno y en la no injerencia de condicionamientos externos (FMI), la
afrenta nacional asciende a límites inadmisibles.
Sea todo
bienvenido para que la “colonia” no se independice. Pero la “colonia” habrá de
independizarse igual. Las Provincia Unidas antes desmembradas y debilitadas por
la derrota bolivariana de 1830, hoy abrazan a la totalidad de América del Sur,
mas sanmartiniana y bolivariana que nunca.
Malvinas y Petróleo
Federico Bernal
Federico Bernal
Los numerosos historiadores que antes y ahora reconstruyen la historia argentina realizan una interpretación particular de los hechos. Cada nueva investigación significa un nuevo aporte al conocimiento de nuestro pasado y, posiblemente, un nuevo punto de vista. Por eso, es parcial y poco enriquecedor considerar que existen versiones definitivas o verdades absolutas acerca de la historia argentina.
ResponderEliminarEn todas las investigaciones históricas influyeron, en el pasado y en el presente, inevitablemente, las preocupaciones del historiador y de la sociedad en la que vivió. De este modo, a medida que nuestra sociedad ah ido cambiando, también van cambiando las interpretaciones de su historia.
Por un lado en la historiografía liberal el propósito de sus autores (Mitre, Alberdi, López y Sarmiento) era construir una historia que narrara los hechos que dieron origen a la Nación Argentina, para ellos, los protagonistas de estos hechos eran hombres notables, los próceres, los fundadores de la patria. Por ello consideraron próceres a los hombres que defendieron las ideas del liberalismo, y criticaron y calificaron como bárbaros a aquellos que, según su juicio, se opusieron a la organización nacional.
Ésta interpretación de nuestro pasado se convirtió en la historia oficial (conocida y estudiada como la Generación del 80) y durante muchos años fue la única que figuró en los manuales y libros de texto escolares.
Por otro lado surge la historiografía revisionista, (que tiene como representantes a Julio Irazusta y José María Rosa) que revalorizaron las raíces hispánicas de nuestra cultura. En sus obras, las figuras heroicas del pasado argentino no fueron los próceres ilustres sino los caudillos del interior, en particular exaltaron la figura de Juan Manuel de Rosas, a los que consideraron como los auténticos representantes de los intereses del pueblo y de la nacionalidad.
Evidentemente la implementación de la historia oficial en los textos escolares tiene la finalidad de moldear el pensamiento e internalizar en la historia de la Nación un origen bajo la influencia de próceres e ilustrados, dejando totalmente de lado la importancia que tuvieron para la constitución del Estado Argentino las raíces nativas de nuestra cultura.
4° GEOGRAFÍA
GIORDANO ALDANA - INTERLANTE MARCELA
PALACIOS NADIA - VARGAS FLORENCIA