Instituto Superior de Profesorado N° 7
“Brigadier Estanislao López”
Venado Tuerto, Santa Fe
Lectura, análisis y debate del libro de texto:
Rebón, Julián. Saavedra, Ignacio. Empresas Recuperadas. La autogestión de los trabajadores. Editorial Claves para Todos. Claves para todos. Buenos Aires, Argentina. Año 2006.
Cátedra: Geografía Argentina II
Profesora: Susana Fernández de Illari
Alumna: Tamara Cinalli
Fecha de entrega y presentación: Martes 28 de Junio de 2011
En opinión de una trabajadora de la farmacia Franco Inglesa:
“Antes mirábamos la historia, ahora somos sus protagonistas”
La obra que se analiza, está redactada en base a experiencias de Argentina de empresas en crisis y recuperadas posteriormente, a través de las iniciativas llevadas adelante por los trabajadores y obreros perjudicados ante el cierre de las fábricas o empresas. Los trabajadores de las empresas en crisis conformaron asociaciones, en su mayoría cooperativas. Estas constituían una estrategia de presión al empresario, en el marco del conflicto laboral, posibilitando una propuesta alternativa.
Para finales de 1990, y fundamentalmente a partir de 2001, los trabajadores han tomado la dirección de las empresas, dado que estas se encontraban en situaciones de quiebra, cierre y/o incumplimiento del contrato salarial. La idea nace de los mismo trabajadores, y posteriormente, fue aceptada por el Estado, los Sindicatos y los Partidos Políticos de izquierda.
Este proceso se ha difundido a lo largo y ancho de Argentina. En la mayoría de las provincias se encuentran casos de empresas que han sido recuperadas. La recuperación de tuvo como objetivo preservar la fuente de trabajo y luchar contra los despidos, lo que significó asumir la dirección de la producción. La recuperación nace en acuerdos con distintos actores: organizadores o promotores. Para llevar adelante las estrategias de recuperación se basaron en situaciones vividas y/o experiencias previas de otros países.
En cuanto a las formas de lucha y medidas de acción el objetivo fue: apropiarse de un objeto o defenderlo; las acciones seguidas fueron directas e indirectas.
Es importante destacar que las condiciones de debilitamiento sindical permitieron a los trabajadores mayor grado de autonomización frente a la conducción gremial, posibilitando la innovación, a pesar de su falta de voluntad u oposición al proceso. Prácticamente ningún gremio a nivel nacional apoyó, al menos, el inicio de éste proceso de recuperación. De este modo la crisis del sindicalismo en Argentina, favoreció el desarrollo de nuevos movimientos sociales en el seno de los obreros industriales: aparecen nuevas estrategias que van a beneficiar la defensa de los intereses de los trabajadores que tenía el control de las empresas a recuperar.
Más allá de los elementos contextuales que dieron origen a la recuperación de empresas, existieron particularidades que presentan tanto las unidades productivas involucradas como las identidades de sus trabajadores. La recuperación concentra empresas en el sector secundario e industrial. La industria fue el sector de la economía donde la destrucción de capital y expulsión de fuerza de trabajo fueron más intensas (al grado de desempleo), y a vez uno de los sectores con mayor experiencia organizativa, particularmente sindical, por parte de los trabajadores.
En este proceso no participaron todos los asalariados de la empresa. No llegaban a la mitad del total de asalariados. Se trata de trabajadores que cuya situación al momento previo de recuperación estaban plenamente ocupados, otros trabajaban discontinuamente y también había desocupados. A pesar de estas diferencias, provenían todos de empleos estables y eran empleados en blanco (cuestión que dificultó el despido). Quienes tuvieron mayor consonancia en el proceso y sus decisiones fueron los dirigentes de las empresas (trabajadores con mayor antigüedad laboral). La homogeneización en el sector de los trabajadores se traduce con el objeto de no perder el empleo, constituyéndose en la base de la progresiva recuperación desatada posteriormente.
La relación patrón-asalariado estaba en aquellos años fuertemente perjudicada por el incumplimiento del contrato laboral y de salarios. El patrón es quien origina el proceso. Existe aquí una crisis de la dirección empresarial de la producción, que tiende a desaparecer la terminal por cierre y/o quiebre. Se planteaba constantemente la defensa de su identidad laboral por parte de los trabajadores, manifestada por la desobediencia y confrontación con el patrón. A pesar de ello, en algunos casos el “choque” entre patrón-asalariado no fue necesario, por los acuerdos previos con la administración judicial.
A medida que avanza la recuperación de la empresa, el conflicto laboral se aleja. Luego de la recuperación y puesta nuevamente en marcha, se pasa a la lucha por sobrevivir y poder funcionar como emprendimiento productivo en el ámbito económico.
Es importante mencionar que a la hora de recuperar, se presentan conflictos, dado que hay dos tipos de luchas: por una parte la lucha por la tenencia, y por otra la producción, medidas desde la posibilidad de inserción en el mercado capitalista.
Resulta imprescindible contar con cobertura legal, para no caer en el riesgo de desalojo y dificultar a su vez el funcionamiento productivo. El Estado, Gobierno y las acciones políticas fueron atravesados en la lucha por recuperar la empresa: se solicitó apoyo y protección ante la iniciativa de recuperación. Por ejemplo, con la gestión del ex Presidente Néstor Kirchner, desde el Estado Nacional se brindaron distintas posibilidades positivas hacia las empresas, por ejemplo, a través del lanzamiento de una línea de subsidios y créditos, entre otros. Además se crea el Programa de Trabajo Autogestionado, dependiente de la Secretaría de Empleo del Ministerio de Trabajo.
La lucha continua, y el creciente trabajo van conformando una nueva empresa, nacida de la determinación de defender una fuente laboral. La lucha por la producción dinamiza la lucha por la tenencia. De estar la dirección de la empresa, la misma pasa a ser personificada por los trabajadores. Se destaca la asamblea como herramienta para tal fin, y de decisión democrática. Se plantea la posibilidad de la democratización del poder empresarial, haciéndose más colectivo el control de la misma.
Además se realiza una reorganización en el interior de cada empresa: por ejemplo, cambios en la funcionalidad de los espacios y la disposición de los instrumentos de trabajo.
Para finalizar el resumen, se destaca la actitud adoptada por los miembros de las cooperativas, tratándose de generar en cada empresa una solidaridad activa, donde se deben cumplir todas las decisiones tomadas para su correcto funcionamiento. Por esta razón, hay nuevas relaciones de cooperación: los trabajadores no son asalariados, sino “asociados”, respondiendo al cooperativismo, como única vía fiable a los fines perseguidos por los actores involucrados.
Datos de los autores:
• Rebón, Julián. Sociólogo (UBA), Maestro de Población (FLACSO, México), Doctorado en Ciencias Sociales (UBA). Actualmente, es profesor de la carrera de Sociología e Investigador en el Programa de Investigación sobre Cambio Social del Instituto Gina Germani (UBA), así como becario del CONICET.
• Saavedra, Ignacio. Fue un protagonista de la recuperación de empresas. Participó del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER), donde se desempeñó como responsable de sus equipos técnicos, y de la recuperación del hotel Bauen en su primera etapa.
lunes, 20 de junio de 2011
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Cuando las empresas abandonaron a los empleados y el Estado no estuvo presente,la autogestión y el cooperativismo fueron una salida, y no necesariamente la más fácil de desarrollar.... Muy interesante el libro! Recomiendo la lectura!
ResponderEliminarBuen Libro!
ResponderEliminarInteresante tema que rescata el valor del trabajo desde dos ángulos: como fuente de sustento y como incentivo para que el trabajador potencie toda su idoneidad y experiencia en cada labor. A principios de junio de este año, el Senado aprobó la ley de Quiebras para habilitar a los trabajadores a hacerse cargo de la planta. Dejo el link: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-169306-2011-06-02.html
ResponderEliminarExcelente libro. Es un tema muy importante que nos permite observar primero el esfuerzo de aquellos trabajadores que en medio de la crisis optaron por luchar y defender sus fuentes de trabajo y como lo lograron; y después los cambios en materia legislativa con esta nueva ley que por fin defiende realmente a los que día a día se esfuerzan no solo por mejorar su situación sino también la del país en contraposición con ley implementada por un Chicago Boys como Cavallo que no solamente los hundía en el desempleo o la precarización sino que les privaba del resarcimiento económico que legalmente merecían.
ResponderEliminarFue muy positivo el debate acerca del libro, y sobre todo, muy acertada la inclusión de artículos periodísticos y audiovisuales donde pudimos conocer diferentes historias sobre empresas recuperadas; y qué alentador es saber cómo se está avanzando en pos de legalizar los derechos de los trabajadores que son un verdadero ejemplo de la "Densidad nacional"
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