miércoles, 17 de agosto de 2011

4º libro a Debatir el 30 de agosto

Síntesis realizada por Florencia Frede D'Angelo

Síntesis libro: “El futuro de nuestro pasado” de Aldo Ferrer

Primera parte: Desarrollo y Globalización

El desarrollo en el orden global
La tecnología es una expresión del conocimiento por lo que el desarrollo depende de la capacidad de gestionarlo y de ampliarlo a través de la innovación.
La gestión del conocimiento es un proceso dinámico, en permanente transformación, por medio del cual los países dan respuestas a las demandas de la producción de bienes y servicios.
El desarrollo de un país requiere mantener, frente a los centros de poder foráneos, suficiente capacidad de maniobra para poner en marcha procesos de acumulación en sentido amplio. Acumulación de capital, tecnología, capacidad de organización de recursos, educación y madurez de las instituciones; procesos que son indelegables en factores exógenos.
El reparto del poder
La gestión del conocimiento está dejando de ser un patrimonio exclusivo de las naciones industriales de Europa y Estados Unidos. El primer país que rompió con el monopolio del conocimiento fue Japón. Posteriormente entraron en escena la República de Corea, Taiwán, Hong Kong, Singapur; que desarrollaron industrias de tecnología avanzada, mejoraron la calidad educativa, la capacitación científica y técnica de sus recursos humanos y que permitieron un activo protagonismo del Estado para llevar adelante estos procesos.
La incorporación de China e India a la gestión del conocimiento está provocando la fractura del dominio ejercido por las economías avanzadas occidentales.
La emergencia del espacio Asia Pacífico como un centro que comienza a compartir el liderazgo del desarrollo de la economía mundial está transformando las redes de la globalización y el comportamiento del sistema global.
Las etapas de la globalización
Primer Orden Mundial (1500-finales del siglo XVIII): abarca desde el inicio de la expansión ultramarina de las potencias atlánticas europeas hasta las vísperas de la Primera Revolución Industrial. En esta etapa predominó el capitalismo mercantil.
Segundo Orden Mundial (finales del siglo XVIII-Primera Guerra Mundial, 1914-1918): liderazgo ejercido por Gran Bretaña. El progreso técnico fue el principal factor determinante del aumento de la productividad, las ganancias y la acumulación de capital. La etapa incluye el período del imperialismo, con el reparto de África y la creciente dominación de las grandes potencias en Medio y Extremo Oriente.
La breve interrupción (1914-1945): tuvieron lugar las dos guerras mundiales y la crisis de 1930. Se debilitaron las redes de la globalización. Surgimiento de Estados totalitarios en Alemania, Italia y Rusia. Avance de la ciencia en el campo de la física y la biología.
Tercer Orden Mundial (1945-fines del siglo XX): rápido desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación. Aparición de nuevos actores en el espacio Asia Pacífico. Se amplió la brecha en los niveles de vida entre los países capaces de gestionar el conocimiento y el resto del mundo.

El nuevo orden mundial emergente después de la crisis

Se está abriendo una nueva etapa en la evolución del orden planetario. En este nuevo orden mundial emergente cabe esperar lo siguiente:
 El Estado: el enfoque keynesiano vuelve a instalarse, con un fuerte presencia del Estado.
 La Globalización: sus redes son diseñadas y organizadas por el poder relativo de los países que participan en el sistema global. La división internacional del trabajo es y seguirá siendo el mejor indicador de los distintos niveles de desarrollo de los países. Los avanzados serán el origen de las exportaciones con mayor contenido de valor agregado y tecnologías, mientras que los rezagados seguirán dependiendo de la exportación de bienes fundados en los recursos naturales, bajos salarios, menor valor agregado y contenido tecnológico.
 El medio ambiente: se atenderán las preocupaciones principales de los países centrales.
 Cultura y desarrollo: es cada vez mayor la influencia de la tradición histórica y cultural en el desarrollo de los países y su inserción en el orden global. Los “valores asiáticos” demuestran ser compatibles con el desarrollo científico y tecnológico.
 América Latina: nuestro desafío es complejo. Debemos simultáneamente enfrentar los desafíos del futuro y remover los obstáculos históricos a la construcción de la Densidad Nacional.
Segunda parte: La Nación argentina y su economía
El autor hace una descripción y análisis de las distintas etapas de la historia económica de nuestro país, a saber:
 De la colonia a la economía primaria exportadora
 La crisis de los años 30 y la 2da. Guerra Mundial
 El primer peronismo
 Entre dos golpes de Estado (1955-1976)
 La demolición de la Densidad Nacional
 El fracaso económico en democracia
 Una década extraordinaria
 El porvenir

Desde los orígenes como colonia española pasamos a un modelo agroexportador fundado en los intereses de los dueños de la tierra y la relación privilegiada con Gran Bretaña.
Posteriormente diversas variantes del modelo agroexportador, preindustrial, se observaron en los gobiernos de la década de 1930 y principios de 1940, la dictadura de 1976-1983 y el gobierno constitucional de la década de 1990.
El peronismo histórico, el radicalismo desarrollista y los gobiernos de Illia y Alfonsín fueron portadores de intenciones nacionales de desarrollo.
Para enfrentar el porvenir se requiere que el país desarrolle estructuras integradas y abiertas a partir de la gestión del conocimiento, que permite desplegar el potencial del país. En palabras del autor: “Argentina está en condiciones de vivir con lo suyo, parado en sus propios recursos y abierto al mundo”.
Para ello debemos avanzar en la búsqueda de la cohesión social que nos permita actuar de forma soberana sobre nuestras decisiones y recursos. Es decir, necesitamos consolidar nuestra Densidad Nacional.

El autor: Aldo Ferrer es un contador público, economista y político argentino. Se desempeñó como ministro de Economía y Hacienda de la provincia de Buenos Aires (1958-1960), fue presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires entre 1983 y 1987, también presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica (1999-2001). Integra el Grupo Fénix, formado en el año 2000 por economistas argentinos para diseñar un modelo económico alternativo a las políticas neoliberales. Es director de ENARSA. Actualmente se desempeña como embajador de Argentina en Francia.

1 comentario:

  1. Qué importante es trabajar en la construcción de la Densidad Nacional... Siempre tan interesantes los los trabajos de Aldo Ferrer!

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